Los toros de De Haro dignifican la corrida de La Prensa de Tlaxcala en México.

El recién alternativado, Alan Corona. Foto formación taurina twitter.

Por Borja Ilián.

En la plaza de toros Jorge El Ranchero Aguilar, en el céntrico estado mexicano de Tlaxcala, se celebró este sábado la decimoctava Corrida de La Prensa, en la que destacó la seriedad del ganado del hierro de De Haro.

Alternaron los mexicanos Alan Corona, en su bautismo como matador, Uriel Moreno El Zapata, que cortó una oreja, y José María Macías.

Seis toros con trapío, fijos, y encastados mantuvieron la atención del aficionado que pudo seguir el transcurso de la corrida de la Prensa de Tlaxcala.

El festejo, cumpliendo la normativa sanitaria, fue celebrado a puerta cerrada y se difundió a través de la cadena de televisión, redes sociales y radio públicas de este estado cercano a la Ciudad de México.

Se trata de la única corrida de la prensa del mundo junto a la de la plaza de Las Ventas de Madrid.

Las reses bravas de De Haro mostraron en todos los tercios y suertes su seriedad y exigencia, embistiendo con bravura y ganando los terrenos a matadores y subalternos que en líneas generales ofrecieron falta de oficio y decisión.

El contraste entre animales y cuadrillas provocó que un matador tan experimentado como Uriel Moreno El Zapata desistiera de poner los pares de banderillas reglamentarios, suerte en la que por otro lado destaca el mexicano.

Esta irregularidad la permitió el juez de plaza. Autoridad y toro concedieron la oreja a El Zapata, el cornúpeta poniendo la emoción con su casta y el juez el apéndice con su benevolencia, ante una faena en la que solo destacó la buena estocada pasaportando al buriel.

Sin duda la única suerte final ejecutada con corrección de la tarde, y merecedora de acabar con la bravura de los astados. Todos los que salieron por los chiqueros de la plaza Jorge El Ranchero Aguilar mantuvieron la quijada reunida hasta su último aliento.

La tarde de El Zapata, en la plaza donde desarrolla su labor de formación pedagógica con aspirantes a toreros, no fue la de su mayor entrega.

Salvo en lances con el capote y las banderillas a su primero, tragando mucho, estuvo aliviado y menos heterodoxo de lo habitual. Ejerció Uriel Moreno de padrino para Alan Corona, uno de sus alumnos.

Corona no mostró razones para su alternativa. Solo los inicios de las faenas tomando la tela desplegada, fueron merecedores de formar parte del escalafón.

Con la cintura encogida y la muleta a distancia, por la que se asomaban los graderíos vacíos, no tuvo su tarde el joven espada que mucho tiene que corregir en su carrera de matador.

El tercero de la tarde, José María Macías, dejó los momentos de mayor interés. Torero con empaque, poco visto en plazas de primera, sorprendió gratamente por verticalidad y sentido.

Torea Macías ceñido y hacia dentro, tan solo a un paso de ocupar el sitio necesario para que a rectitud y profundidad se sume ligazón y fijeza.

Salió de la muleta de José María algún pasa muy templado y prieto, sobre todo con el quinto de la tarde, el mejor del festejo.

Toro serio, difícil de mandar, que fue de menos a más, al que no le dudo un joven torero que parece más falto de exigencia que de valor y aptitudes.

La muleta de Macías y el empuje del encierro de De Haro sostuvieron la Corrida de la Prensa con la que se mantiene la actividad taurina en México.

Publicado en La Vanguardia

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s