Aguascalientes: “Siempre Amoroso” y “Grandioso Ser” dos toros para el recuerdo de San Miguel de Mimiahuapam.

Valadez con “Grandioso Ser”. Foto NTR Toros Twitter.

El público abarroto la plaza (del aforo permitido) y vivió con apasionada atención todos los incidentes de la lidia. El mérito de este interés lo comparten, a partes iguales, los toreros con su entrega y el ganadero con la excelente corrida de toros que trajo a Aguascalientes.

Por J.C.V.

Hacía falta la competencia en los ruedos, esa que genera pasión en los tendidos y obliga a los toreros a superarse. Hasta ahora, las competencias taurinas se habían dirimido en los despachos de las empresas. Pero hoy en Aguascalientes la empresa anuncio a José Mauricio, José Adame, El Payo, Gerardo Adame, Diego Sánchez y Leo Valadez y estos dejaron la casta en el ruedo de la Monumental. Bueno, con decirle a usted que hasta una serie de quites protagonizaron José Mauricio y José Adame. De no creerse.

El Festejo:

José Mauricio se llevó un buen toro de la ganadería de San Miguel de Mimiahuapam, con el que hay que decirlo estuvo en torero durante toda su faena. Mauricio sabía que no todas las tardes puede acartelarse con José Adame y El Payo y se les fue por delante al cortar una oreja a un toro que tuvo clase y al que premiaron con el arrastre lento. Pero más allá del trofeo obtenido, José Mauricio nos demostró una vez más que continúa evolucionando y que está pasando por un buen momento, como lo pudimos comprobar está tarde en Aguascalientes.

El segundo turno correspondió al mayor de los Adame, que reapareció sin suerte en su plaza y ante su afición. Con su primero, un toro noble pero justo de fuerzas, anduvo voluntarioso pero acusó su larga ausencia de los ruedos en algunos momentos de la lidia. Mal estuvo con la espada, por lo que terminó escuchando una marcada división de opiniones. Regaló uno de la ganadería titular, un toro con mucha fijeza y nobleza con el que nos regaló una nueva entrega de la “olimpiada del derechazo” y es que su concepción del toreo es tan dispar, que se hace inútil, pues no existen términos de comparación.

Ahora, pases en sus faenas sí se ven. Porque pases pega muchos. Aún así, su producción sería válida si hiciera el toreo bueno; por ejemplo, si sus derechazos y naturales dominaran a sus astados, se adecuaran a las características de sus toros y tuvieran medida. Pero no, no hay pleno dominio, ni adecuación, ni medida. Adame se dedica con ardor a pegar cien pases como mínimo, y su afán es sumar el mayor número; si es posible, cincuenta, o cien, o doscientos más que sus compañeros, como si estuviera participando en una olimpíada del toreo y no en un espectáculo artístico. Volvió a fallar con la espada y se retiró nuevamente entre una división de opiniones, tras haber dejado en evidencia que no anda en buen nivel el mayor de los Adame.

“El Payo” por su parte bordo el toreo con el capote al instrumentar tres verónicas en cámara lenta que remato con una media pinturera. Tardo un par de tandas en acoplar al toro con la muleta, pero cuando le encontró la distancia y la embestida había tomado su ritmo, cuajó con firmeza naturales bellísimos, construidos sobre el entramado de la más pura técnica e interpretados con sentires de poeta. Piso con firmeza en la parte final de la faena y sufrio una cogida sin consecuencias. Y aunque pincho, pareció que le dijo a su alternantes “yo soy más torero que ustedes” con el lenguaje del orgullo, del valor y del arte, que son componentes esenciales de la torería. La del Payo ha sido una faena muy importante que lastimosamente no ha sido bien rematada con la espada, pero que ha dejado huella en todos los aficionados presentes.

El Payo. Foto ETMSA.

El diestro local Gerardo Adame, seguramente invoco al patrón de la feria y este le concedió el premio gordo de la lotería en el sorteo, ya que se ha llevado un gran toro al que toreo con entusiasmo, valor y templanza. Si llega a matar bien, la afición se tira al ruedo y todos los trofeos se le habrían ido al esportón. Sin embargo mató mal y cundió la consternación. Hay momentos en la vida en que un torero no puede ser un pinchaúvas. Oportunidades como estas no llegan todos los días, pero también hay que señalar que este Adame tiene el toreo en su mente.

Adame con “Siempre Amoroso”. Foto NTR Toros Twitter.

“Siempre Amoroso” fue el nombre del gran toro de San Miguel de Mimiahuapam al que Don Juan Pablo Baillères bautizó en honor a su padre Don Alberto Baillères.

Diego Sánchez tuvo que remar a contracorriente despues de ese torrente de emociones que le dejo Gerardo Adame y de un toro que le pidió el carnet de matador de toros durante toda la lidia. Sin embargo Sánchez pudo calentar el cotarro nuevamente y se pego un arrimón de torero macho. Sufrió una cogida aparatosa, pero afortunadamente sin consecuencias antes de entrar a matar y de señalar un pinchazo.

Después de la faena de Sánchez, la plaza aún continuaba vibrabando y Valadez no dejo que aquello se enfriará y la hizo vibrar nuevamente con más fuerza. El inicio de su faena con el capote presagiaba algo grande, pero cuando cogió los palos, pulsó todos los resortes y la plaza se hizo un clamor.

Anoté usted lo siguiente: El toro de nombre “Grandioso Ser” ha sido para la historia por su clase y su encastada bravura. El de Mimiahuapam era una máquina de embestir y Valadez se subió a la motocicleta del triunfo instrumentandole una faena completa con la muleta. No es un estilista del toreo Valadez, ni aquello fue un portento de buen toreo en todas las series, pero su faena tampoco desentono.

Al final el toro fue indultado ante la aclamación popular del público, y todos abandonamos la Monumental con el toreo en las venas tras una magnífica tarde de toros.

MAURICIO, ADAME, PAYO, ADAME, SÁNCHEZ y VALADEZ / SAN MIGUEL DE MIMIAHUAPAM.

El Lic. Juan Pablo Baillères dando la vuelta al ruedo junto a Leo Valadez. Foto NTR Toros Twitter.

Siete toros de San Miguel de Mimiahuapam bien presentados, bravos y nobles, destacando los corridos en primero (arrastre lento), cuarto (vuelta al ruedo) y sexto lugar (indultado).

José Mauricio, oreja.

José Adame, división de opiniones y división de opiniones en el de regalo.

El Payo, ovación con saludos.

Gerardo Adame, oreja y vuelta al ruedo para el astado.

Diego Sánchez, ovación.

Leo Valadez, vuelta al ruedo tras indulto con el ganadero Juan Pablo Baillères.

Incidencias: Al termino del paseíllo se rindió un minuto de aplausos a la memoria de los jueces recién fallecidos Ignacio Rivera Ríos y Manuel Ramírez de la Torre.

El toro “Grandioso Ser” marcado con el número 19 y con 490 kg. fue indultado. Al final salieron en hombros el ganadero Don Juan Pablo Baillères y el matador Leo Valadez.

Twitter @Twittaurino

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