Sólo para villamelones: Los cuatro de España.

Por Manuel Naredo.

Las atípicas temporadas taurinas de 2020 y 2021 en Europa han dado algunos interesantes resultados, más allá de la escasez de festejos y los constantes, cada vez más graves, ataques a la Fiesta. Al menos allá, podemos hablar de figuras que se han consolidado, que han destacado, que se han hecho presentes de manera contundente.

Cito cuatro nombres que me parecen imprescindibles: Diego Urdiales, Emilio de Justo, Juan Ortega y Pablo Aguado. Quizá no con igual fuerza, pero los cuatro con presentaciones para destacar y con la certidumbre de que encabezan una renovación en la baraja taurina española.

Es quizá la de Juan Ortega la mayor de las sorpresas, porque pese a sus años de alternativa, se mostró ahora, para el gran público, como un torero de altos vuelos, con triunfos sólidos y su nombre ya en el escaparate de lo mejor del mundo taurino. El sevillano, con casi siete años de alternativa, mostró su calidad y sus capacidades lidiadores y es ya hoy un elemento infaltable en los carteles, cuando de triunfadores se trata.

Emilio de Justo consolidó una carrera, a ratos pesarosa, de largos catorce años de doctorado, justamente en estos tiempos difíciles para el toreo, triunfando en casi todas las plazas donde ha sido anunciado y saliendo por la puerta grande a hombros; se trata del torero mejor evaluado de la actualidad, gracias a la profundidad y seriedad de su toreo.

Sin duda, Pablo Aguado tuvo su mejor temporada antes de que la pandemia llegara, pero fue tan rotunda que le ha alcanzado, pese a su escasez de triunfos, para mantenerse como una opción siempre deseada por el público conocedor español. Lo que el sevillano ha hecho en detalles, baste recordar una mayúscula tanda de verónicas, es suficiente como para seguir considerándolo a la cabeza de este cambio de estafeta por el que está transitando la Fiesta.

Y Diego Urdiales es Diego Urdiales. Un torero menudo, de una calidad impresionante, que a ratos parece que se apaga en la intensidad del mundillo del toro, pero que necesariamente vuelve, como lo hizo recientemente en Colmenar Viejo, donde cuajó una faena de dimensiones épicas que resonó por el planeta taurino entero. Veterano ya de muchas batallas, es Urdiales un torero imprescindible en estos nuevos tiempos que corren.

A los cuatro, desde luego, los acompaña un largo etcétera de posibilidades, entre las que pueden destacarse, además de los de siempre, también nombres como los de Finito de Córdoba, Daniel Luque u Octavio Chacón.

Y mientras tanto, ¿en México qué podemos decir de las figuras que han destacado durante el bache de la pandemia? Casi nada, o muy poco. Apenas los repetidos triunfos de Leo Valadez y la invisibilidad de muchos nombres que, hace apenas un par de años, marchaban a la cabeza de las preferencias de los aficionados taurinos. Eso obliga a reflexionar y a suponer que la pandemia hizo muchos más estragos en la tauromaquia mexicana que en la española.

Publicado en El Diario de Querétaro.

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