Antonio de Haro y Pepe Nava, triunfadores en Tlaxcala.

Por Jaime Oaxaca.

Puede sintetizarse la segunda corrida de feria en Tlaxcala con la lidia de cuatro buenos toros: Piedras Negras, Atlanga, De Haro y La Soledad; dos buenas faenas, la de “El Suavecito” y la de Pepe Nava; se concedieron tres orejas que fueron protestadas; la buena ejecución de la suerte de varas; todo con tres cuartos de aforo. Pepe Nava fue declaro triunfador y está puesto para el cartel del próximo sábado.

El premio del concurso de ganaderías se lo llevó Antonio de Haro, con “Ponedor”, toro lidiado en cuarto lugar, marcado con el número 126, cárdeno, capachito de cuerna. Le correspondió a “El Suavecito”, sobrenombre puesto por “El Pana” a Gerardo Sánchez, quien fuera su último discípulo.

Gerardo se fue a hincar de rodillas con el capote a la espalda, frente a la puerta de toriles para esperar a su toro y ejecutar “la tlaxcalteca”, suerte creada por su maestro. Logró realizarla, uno más de rodillas ahora en la zona de tablas, de pie verónicas y chicuelinas, se trompica a la hora de rematar la serie y se libra de un percance.

Como se trató de un concurso de ganaderías no se pintaron los círculos concéntricos, pusieron los límites para el picador y las marcas para colocar al toro. Los astados deben acudir dos veces al caballo.

Es digno destacar que ningún toro se rajó en la suerte de varas. Los seis mostraron su bravura, todos hicieron el viaje dos veces, embistiendo con mejor o peor estilo, unos haciendo sonar el estribo; en fin, de diferentes formas. Ningún picador se ensañó a la hora de picar, de éstos pudiera decirse que lograron una suerte familiar: tres Morales, dos López y sólo un Carmona.

Regresando a la lidia del de Haro, el propio Gerardo lo puso para el primer puyazo, picó Daniel Morales, “El Pool” coloca al toro para el segundo puyazo, éste empuja.

Pepe Nava interviene con un quite por chicuelinas y la réplica del “Suave” es por verónicas. Sólo dos pares de banderillas, mucho mejor el de Héctor García que el del aspirante Gustavo Escobedo. Brindis compartido, al publico y a una aficionada. Ya no hay luz natural, el frio otoñal empieza a calar.

Gerardo inicia el último tercio pegado a tablas, logra un pase por la espalda, otro más, el toro demuestra la calidad para embestir. Ahora en los medios. Hay dos o tres tandas muy buenas por el lado derecho, los muletazos largos, con calidad, suaves -de ahí el apodo- una de las mejores faenas que le he visto a Gerardo quien torea poco. Por el lado izquierdo no se acomoda el coleta, se cambia la muleta a la diestra, ejecuta una tanda ya sin la calidad de las primeras, logra otra buena serie, termina con manoletinas. Mal con la espada, escucha dos avisos. Se ordena la vuelta al ruedo a los despojos de “Ponedor” y el torero sale a saludar al tercio.

Tres diestros cortaron oreja: “El Mojito”, Pepe Nava y Emilio Macías, francamente las tres fueron protestadas, unas más que otras, pero el público dio su juicio de los premios. Pepe Nava fue designado triunfador porque haciendo caso omiso de los premios, realizó mejor faena, le tocó uno de La Soledad.

Pepe Nava brega a “Don Cheni”, el quinto de la tarde, que acude a tomar los dos puyazos de Rodolfo Carmona, bien con el capote Gerardo Angelino. Quite de Emilio Macías por Chicuelinas. Nava toma los palos: dos cuarteos y un violín.

Inicia con doblones leves pegado a tablas, aunque no saca al toro de la zona. En los medios ejecuta tandas sabrosas por el lado derecho, con hondura y temple, calan fuerte en el tendido, ahora lo hace del lado izquierdo, no es el mejor lado del toro, la faena decae, nuevamente por la derecha, pero ya no logra levantarla completamente, termina con las consabidas manoletinas. Un pinchazo antes de dejar una estocada entera y contraria. Hay petición de oreja, el juez Manolo Cortés la concede.

En segundo lugar salió un gran toro de Atlanga, un negro (no es necesario decirle afroamericano) escaso de cuerna. Alejandro Lima “El Mojito” se fue a los medios para recibir a “Socio”, le da dos cambiadas; ahora de pie, lancea por verónicas. El de Atlanga va de largo al caballo, Erick Morales lo pica. Colocan al toro muy lejos del caballo, reducen la distancia, entonces el toro acude.

Quite por cordobinas de Héctor Gabriel. Alejandro coge lo palos: un cuarteo, violín y cuarteo.

El choteo del brindis compartido al público y a Josefina Rodríguez, hija del ganadero y Secretaria de Turismo del Estado. “El Mojito” logra algunos buenos muletazos por el lado derecho, el toro tiene mucha calidad, literalmente planea. El torero combina los buenos pases con desplantes que parecen fuera de cacho, esos que se realizan para buscar el aplauso rápido, el barato. Por el lado izquierdo el toro no tiene tanta calidad. Alejandro Lima mata de media estocada y se concede la oreja. A “Socio” se le premia con arrastre lento.

Abrió Plaza “Conquianero”, un negro saíno, de la dehesa de Piedras Negras, que correspondió a Manuel Rocha “El Rifao” fue un buen toro que se cansó de enganchar la muleta. Bien en los lances de recibo del diestro. El toro no es colocado para el primer puyazo, pero acudió, para el segundo si lo ponen en el lugar correcto, pica Moisés López.

El brindis compartido y con la muleta el diestro es desarmado en varias ocasiones, con todo y eso, el piedrenegrino siempre mostró sus buenas condiciones. Dos pinchazos y entera, el toro es ovacionado en el arrastre y el torero sale al tercio por su cuenta.

Cerró plaza Emilio Macías con “Custodio”, un toro de la dehesa de San Miguel del Milagro, que desarrolló sentido y puso en aprietos al huamantleco. El torero logra un par de Verónicas. Para el primer puyazo no colocan al toro, lo ejecuta Pedro López, para el siguiente sí es colocado reglamentariamente. “El Rifao”, hace un quite por chicuelinas moviditas. El brindis compartido y Emilio le tiene que exponer, se la cuela un par de veces y después el burel ya no quiere saber nada. Una estocada al encuentro y se acabó. Un grupito formaba la porra de Emilio Macías, insisten con la petición. En el ruedo no dejan avanzar los percherones, el subalterno Roberto Galindo da la nota solicitando la oreja desde el ruedo. Más para que dejaran de molestar que por taurinismo, el juez otorga el premio.

Dejé para el final el burel de Tenexac, porque tenía la apariencia de novillo, fue levemente protestado de salida. Le toco a Héctor Gabriel, el único torero no tlaxcalteca de los que actuaron lancea bien a la verónica, pero casi no lo tomó en cuenta la gente, quizá porque no les gustó el de Tenexac. Omar Morales ejecuta bien la suerte de varas, las dos veces que castiga. “El Suavecito” va al quite por caleserinas, Héctor Gabriel responde con gaoneras, dos muy ajustadas. Bien Roberto Huerta con los palos.

El poblano logra realizar el toreo al natural, el toro tiene poca transmisión, poco le dice a la gente; termina con las infaltables manoletinas, estocada tendida y hay algunos pitos para el toro. Al diestro el público lo llama para que salude desde el tercio.

El maratónico festejo terminó casi a las ocho de la noche, inició 4:40; casi tres horas y media, remataron con la premiación.

Fotos: Juan Ángel Sainos

Publicado en E-Consulta

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