San Luis Potosí: Morante y El Payo triunfan con un descastado encierro de La Punta.

El Payo. Foto Martin Baez.

Morante de la Puebla y Octavio García “El Payo” consiguieron dos orejas y el rejoneador potosino Jorge Hernández Garate un trofeo de una tarde triunfal en San Luis Potosí.

De SOL y SOMBRA.

La expectación por ver a Morante de la Puebla ayudo a cubrir el 50 por ciento del cupo permitido en los tendidos (unos 2,500 espectadores), en lo que fue el regreso del diestro de la Puebla a la capital potosina, después una larga ausencia de casi ocho años.

Tras el fiasco del pasado viernes en Juriquilla, Morante de la Puebla finalmente pudo cuajar un toro en México, el suceso se produjo con el segundo de su lote de nombre Tío Pepe, un astado al que le realizo una faena completa, en donde reivindicó la ontología del artista, y en donde, cogió los rehiletes para sorpresa de todos. Con banderillas en mano espero al toro en corto, ganó la cara y clavó. Arriba, junto el par, y con riesgo. Así fueron sus dos primeros pares. Y el tercero, al quiebro, en tablas.

Con la muleta siguió Morante con su tarea de trazo sencillo… y apenas prolongado, pues el toro no estaba sobrado de casta. Los pases carecían de profundidad, pero ofrecieron una sinceridad gozosa. Mató de una gran estocada y cosechó dos apéndices.

Octavio García “El Payo”, no se quiso quedar atrás y consiguió otras dos orejas de As de Copas, un astado noble que le sirvió para que se gustase con un trasteo variado que levantó los aplausos de los tendidos y en donde sacó a rebosar su talento ante un noble animal.

El Ganado

Los nobles toros de La Punta en general no soportaron más que una varita, y ojo, toros de una varita no hacen fiesta, hurtan al espectáculo de la emoción del primer tercio y anulan uno de los fines principales de la lidia que consiste en calibrar con el castigo el grado de bravura de las reses. Sin castigo, es imposible conocer la verdadera bravura del toro.

Una Reflexión

Ahora, el daño de los falsos profesionales se agudiza cuando al interior de la misma fiesta los  −¿asesinos de esa fiesta?− se empeñan en exigir ganado a modo, cómodo de cuerna, repetidor sin malas ideas, propicio para el lucimiento facilón y adecuado para el toreo de salón con un toro disminuido. Y esta añeja claudicación de los famosos a los principios éticos que sustentan el arte del toreo, es uno de los factores que van dando al traste con el último encuentro sacrificial entre dos individuos. Los ases de los ruedos se volvieron amateurs y la pretendida liturgia ejercicio predecible de dudosa estética.

Leonardo Páez – La Jornada 16/01/22

Resumen del Festejo

Toros de La Punta que llevaron nombres alusivos al ganadero Pepe Garfias, todos justos de presentación, nobles y mansos.

El rejoneador Jorge Hernández Gárate: Palmas y oreja.

Morante de la Puebla: Silencio y dos orejas.

Octavio García El Payo: Silencio tras aviso y dos orejas.

Twitter @Twittaurino

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s