Tomás Rufo, torero: «En la sencillez y en la humildad es en dónde está la clave del éxito»

Por Ramón Rozas.

Clava sus pies por primera vez sobre la arena de la Plaza de Toros de Pontevedra, bellísima y perfectamente acondicionada para lo que se avecina, con la ilusión de quién comienza a dibujar en el aire los compases de una faena para soñar. Tomás Rufo (Pepino, 1999) siente el embrujo de una plaza de resistencia, último bastión taurino en Galicia, en la que reposa el legado de una tradición centenaria que se mezcla con ese aspecto de modernidad que le concede una vela hinchada al viento que funciona como cierre de un cielo al que el diestro mira como intentando descifrar su destino. Cuatro orejas en Castellón, Puerta del Príncipe en Sevilla, Puerta Grande en Madrid o un toro indultado en Nimes son parte de una temporada de gestas que lo sitúan, a una inusitada rapidez, hombro con hombro con las grandes figuras del escalafón. Hace unos minutos que está en la Plaza de Toros de Pontevedra.

¿Qué sensaciones le transmite esta plaza?

La verdad es que me ha encantado. Es una plaza con un sabor distinto. Tiene mucho mérito seguir manteniéndola como la única en Galicia y pese a lo moderno de estar casi cubierta, luego te fijas en el tendido y te das cuenta de que tiene muchos años, con esa piedra que la caracteriza. Me ha gustado mucho y ya me la he imaginado con gente.

Menudo año tan importante para Tomás Rufo. ¿Qué momento destacaría de lo que llevamos de temporada?

Ha habido momentos muy buenos y otros no tan buenos con mucha presión, con mucha responsabilidad. Pero si me tengo que quedar con uno de ellos te diría con la tarde de la Puerta del Príncipe de Sevilla. Fue una tarde que se puso cuesta arriba, llovió mucho durante los cuatro primeros toros, y se complicó todo en la que era mi presentación en Sevilla. Pero las cosas salieron bien, con mucho mérito por los toreros y también por parte del público.

Una temporada en la que Tomás Rufo está logrando ser ese torero que siempre quiso ser.

Poco a poco. Soy un torero nuevo, muy joven, y lógicamente me falta mucho oficio y vivencias. Pero paso a paso con mi bagaje intento estar a la altura de los compromisos que voy teniendo. Es muy difícil seguir el paso de las figuras del toreo, casi imposible, yo voy a mi ritmo y no intento medirme con ellos. Van por delante de mi y si triunfan fenomenal y sino también, yo me centro en mi toro y en mis cosas. Creo que es la única manera de poder ir creciendo como torero, como intentes competir con alguien superior a ti no disfrutas tú, y la gente tampoco.

¿Cómo es ese sentimiento de verse compartiendo cartel con los nombres que lideran el escalafón?

Mucha gente me pregunta cómo lo llevo, si me pesa mucho. Te diría que quien diga que no le pesa miente. Son los toreros en los que siempre te has fijado, son tus referentes. Por ejemplo mi primera tarde con El Juli, yo le miraba con admiración máxima. Lo más grande que se puede conseguir en el toreo lo ha logrado él: ambición, capacidad, triunfos incontestables en todas las plazas del mundo. Lo he admirado desde niño y llega un momento en el que te ves junto a él vestido de luces. Mi sueño hecho realidad, y así con Roca Rey, con Morante… los admiro muchísimo a todos, pero ahora ya me toca a mi también plantar cara e intento apretar y conseguir las cosas que quiero.

¿Cómo se presentaría Tomás Rufo ante la afición de Pontevedra?

Nunca me ha gustado ponerme etiquetas. Hay que ser capaz de afrontar cada tipo de toro con sus características y pegarle sus muletazos y cortarle las orejas, pero si tengo que explicarle mi toreo a la gente diría que soy un torero con un corte clásico, con el que he comprobado que cuando voy por ese lado conecto más con la gente, cuando estoy relajado y cuando la entrega no se negocia, eso es fundamental para cualquier concepto del toreo.

¿Qué sabe de nuestra Plaza. Le han contado algo del ambiente que se vive en ella?

Pues sobre todo me han hablado de su ambiente, de las peñas, de un público muy festivo pero muy respetuoso con el momento en el que se está toreando. Si les gusta lo valoran y si no también. Sinceramente tengo mucha curiosidad por ver cómo es una tarde toros en Pontevedra. Estoy viendo ahora mismo carteles históricos de esta Plaza, con todas las figuras del toreo siempre presentes y de alguna manera yo también quiero eso, ser un torero de esta Plaza que resiste en Galicia y me consideren un torero de Pontevedra.

Curiosamente el 13 de agosto compartirás cartel con El Juli y Manzanares, repitiendo el mismo cartel de tú alternativa, incluso con la misma ganadería, Garcigrande. ¿Supongo que será algo especial?

Es la primera vez que sucede. Con El Juli ya he toreado varias veces, con Manzanares será bonito recordar ese día que para todos los toreros es el día más importante, poder recordarlo aquí en Pontevedra y repetir el triunfo se produjo allí, cortando cuatro orejas y dando un paso gigante en mi carrera.

¿Qué le diría a los aficionados que se van a encontrar esa tarde si van a la Plaza a disfrutar de ese cartel?

Les animo a venir porque dos figuras del toreo en el cartel y un tercero que quiere llegar a serlo pueden ofrecer una tarde muy interesante y con una de las ganaderías que está demostrando un mejor momento. Seguro que disfrutamos y puede ser una de esas tardes que crean afición.

¿Qué hace Tomás Rufo cuando no está dedicado al toreo? ¿Qué aficiones tiene para tomar distancia de la presión del ruedo?

Soy una personas bastante solitaria. Me gusta mucho estar en el campo, tranquilo, y cuando me quiero evadir un poco una de mis aficiones es la caza. Vivo en un pueblo y allí es donde desconecto. También practico varios deportes, juego al padel, al fútbol, pero sí es cierto que cuando necesito pensar en mis cosas me refugio en el campo que es mi mejor medicina.

¿Y cómo es su relación con los jóvenes de su edad, con sus amigos, cómo ven al chaval que eres dentro del mundo del toro?

Tengo la suerte de que casi todos mis amigos viven conmigo muy de cerca mi profesión, mi carrera, me acompañan mucho a algún tentadero o nos juntamos en algunas ferias, como estos días en San Fermín, en Pamplona. Vivimos el mundo del toro de una manera muy intensa.

¿Cuándo Tomás Rufo se coloca ante un espejo, qué es lo que ve?

Pues una persona normal y corriente. Creo que en la sencillez y en la humildad es en dónde está la clave del éxito y al final ser uno mismo. También hay momentos en que decir, aquí estoy yo, pero consiga más o menos sigo siendo la misma persona y soy un afortunado por tener a mi lado gente que me quiere y me valora y que forman parte de la persona que soy para saber manejar los buenos y los malos momentos.

Publicado en Diario de Pontevedra

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s