«¿Miedo a morir? Bueno, siempre uno tiene miedo a lo desconocido»: Roca Rey.

Por J. Romero.

El pasado día 25 de agosto el público que llenó los tendidos del renovado coso de Vistalegre en Bilbao asistió a una tarde épica del torero Andrés Roca Rey en la corrida de Victoriano del Río. Fue el festejo que más atención había generado en unas Corridas Generales que no han captado la atención de los aficionados. Muchos asientos vacíos en la mayoría de las tardes excepto en la primera que tenía firmada matador de toros peruano.

La entrega de Roca Rey fue máxima y cuando estaba acabando la faena a su primer toro de la tarde fue cogido de manera muy aparatosa. Visiblemente dolorido lo mató de una gran estocada que con la que fue premiado por una oreja y pasó a la enfermería de la plaza. Cuando parecía que no saldría y que El Juli como director de lidia tendría que hacer frente al sexto toro el torero peruano apareció y volvió a meterse en los terrenos donde todo quema. Roca Rey, triunfó, no sin llevarse otro revolcón, y, esta vez sí, el presidente le concedió dos orejas.

La tarde histórica de Roca Rey en Bilbao le costó una fuerte paliza que lo podría tener alejado de los ruedos durante un tiempo en el momento en el que más necesario es y cuando más festejos se están celebrando. La sola presencia del torero peruano en los carteles hace que los tendidos se llenen y su ausencia podría generar muchos quebraderos de cabeza a los empresarios para buscar a un sustituto que pueda llenarlos de la misma forma.

El viernes 26 de agosto Talavante le sustituyó en la segunda tarde que tenía firmada en Bilbao, el sábado 27 fue Morante de La Puebla el que lo hizo en Linares y el domingo 28 el reaparecido Emilio de Justo lo hizo en Ejea de los Caballeros. De Justo también le sustituirá en Tarazona de Aragón el lunes 29 de este mes. Por delante queda la duda de los festejos que hay previstos en las próximas semanas: el 30 en Colmenar Viejo, el 1 de septiembre en Palencia, el 2 en Bayona, el 3 en la Goyesca de Ronda, el 4 en San Sebastián de los Reyes, el 9 en San Martín de Valdeiglesias, el 13 en Murcia, el 15 en Albacete, el 16 en Guadalajara, el 17 en Nimes, el 18 en Salamanca, el 21 en Logroño y el 24 en Sevilla. En octubre por ahora tiene una tarde en Úbeda el día 2 y el cierre de la Feria de Otoño de Madrid en Las Ventas el 12.

Pendiente de una evaluación médica

En un comunicado de prensa emitido el pasado sábado desde Sevilla, donde reside Roca Rey, el equipo del torero contaba que estaban a la espera de «nuevas pruebas que pudiera diagnosticar el fuerte dolor que sufre en la espalda». En este escrito señalaban que «tras las primeras exploraciones se ha descubierto una gran contractura a nivel dorso lumbar, un intenso edema de tejido blando en la muñeca izquierda y tobillo derecho y fuerte derrame con inestabilidad en rodilla derecha». Están pendientes de que «baje la inflamación para poder realizar un estudio radiológico y tener el diagnóstico médico».

La intención del matador de toros es «reaparecer cuanto antes» pero ahora «sufre un dolor que le impide moverse» y los médicos le han aconsejado que «debe seguir guardando reposo». Unos días antes de la cogida de Bilbao Roca Rey sufrió otro percance en la plaza de toros de Almería el día de la reaparición de Emilio de Justo. Durante la Feria de San Isidro de 2019 tuvo una cogida en Las Ventas tras la que intentó seguir toreando pero tuvo que cortar la temporada en ese verano y ya no reapareció en España hasta 2021.

En una entrevista en los informativos de Telecinco en la que se le vio visiblemente magullado aseguró que la tarde de Bilbao fue «una tarde de entrega, de mucho amor y de pasión por esta filosofía de vida tan grande que es el toreo». «¿Miedo a morir? Bueno, siempre uno tiene miedo a lo desconocido», aseguró Roca Rey que dijo que «hay veces que por un sueño que por conseguirlo también tienes que estar dispuesto a perderlo todo en un momento dado». «Uno se abandona por completo en todos los sentidos», remató.

La grave cogida a Manuel Diosleguarde

La tarde del 28 de agosto de 1947 está marcada a fuego en la historia del toreo. Ese día, el toro Islero de Miura propinó a Manuel Rodríguez Manolete una cornada mortal en la plaza de toros de Linares. El Monstruo falleció horas después. El pasado domingo se conmemoraba el 75 aniversario de este acontecimiento y hubo numerosos festejos por toda España. Desde Linares, donde Morante lidió una corrida de Miura junto a Rafaelillo y Curro Díaz, hasta Las Ventas pasando por Bilbao, Sanlúcar de Barrameda o Cuéllar.

En esta localidad segoviana el fantasma de la tarde de Linares sobrevoló los tendidos cuando el torero salmantino Manuel Diosleguarde fue prendido por un toro de Cebada Gago entrando a matar. Diosleguarde, que tomó la alternativa en Santander el pasado mes de julio, sufrió una terrible cogida en el muslo derecho que le partió la arteria y vena femoral. El torero fue estabilizado en la enfermería de la plaza y trasladado en Valladolid donde fue operado durante más de seis horas.

Publicado en Libertad Digital

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