Morante alcanza las cien corridas y rinde su particular homenaje a Joselito el Gallo.

Sábado, 22 de octubre de 2022, fecha que se convertirá en efeméride por obra y gracia de José Antonio Morante Camacho por la gesta que supuso siempre y que ahora cobra mayor relevancia de llegar al centenar de corridas de toros. Y lo hace este genial torero de la margen derecha en el año que cumple 25 de alternativa como homenaje de pleitesía a su gran ídolo, José Gómez Ortega, Rey de los Toreros y primer coletudo que remató su temporada con esta cifra. Cien corridas de toros que en aquel año de 1915 iba a iniciar un ciclo de cuatro años consecutivos superando dicha cifra. Desde 1915 a 1918, inclusive, Gallito lograría esa hazaña para que al año siguiente 1919 lo emulara Juan Belmonte matando 109 corridas.

Y en este sábado se da la coincidencia de que se cumplen veintidós años de que Morante estuviese en otro cartel para la historia. Era domingo 22 de octubre del año 2000 cuando el orfebre cigarrero se anunció en un festival a beneficio de Andex en una plaza de carros, la de La Algaba, en mano a mano con Curro Romero. El festejo cobraría especial importancia cuando aquella noche el Faraón de Camas anunció urbi et orbi su retirada de los ruedos, una retirada que cumplió a rajatabla y sin nada que ver con tantas retiradas que tuvieron reaparición y que en tantas ocasiones se dieron en la historia del toreo.

Y este sábado, con permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide, va a hacer Morante su paseíllo número cien de la temporada. Una barbaridad de paseíllos si tenemos en cuenta cómo ha bajado el número de festejos que se celebran en España. Para ello ha tenido que torear en los lugares más insólitos y en los que hubiera parecido impensable que un torero de esa categoría lo hiciese. Y en uno de esos lugares, la localidad abulense de Arenas de San Pedro, va a ser donde José Antonio culmine la hazaña. Compartirá cartel con Emilio de Justo y Ángel Téllez para que cierre el festejo ese niño prodigio que atiende por Marco Pérez y que puso de revés la Maestranza el pasado 12 de octubre.

La temporada actual está siendo memorable para el cigarrero y en el alma de la afición están sus faenas en la Maestranza, plaza en la que ha realizado media docena de actuaciones y en las que ha dejado el poso de faenas tan memorables como a aquel sobrero de Garcigrande en primavera o a un toro de Matilla en San Miguel. Pero es que Morante ha salido triunfador en la inmensa mayoría de plazas, lo que le ha convertido en el torero artista al que más toros le sirven de cuantos conforman el cuadro de toreros de ese corte.

Otros toreros centenarios

Cien corridas en un torero es una cifra no muy repetida. Tras aquella marca de Gallito y su sucesión de Belmonte, hasta Carlos Arruza en 1945 ninguno llegó a esa cota. El Ciclón Azteca lo logró en plena pugna con Manolete y la remató llegando a las 108 corridas. Tres años después, Luis Miguel Dominguín llegó a la cifra exacta de 100 y sería Manuel Benítez El Cordobés quien lo superaría en los años 1965, 1967 y 1970. En esa década prodigiosa, el malagueño Miguel Márquez superó esa cifra en 1968, el año de su alternativa.

Posteriormente hay que irse a Juan Antonio Ruiz Espartaco, que en las temporadas de 1987 y de 1990 superó el centenar de corridas con la nota sobresaliente de que en 1987 se encerró en solitario con la corrida de Miura que cierra la Feria de Sevilla. En la década de los noventa copan el protagonismo Enrique Ponce y Jesulín de Ubrique, que lo consiguen en tres temporadas. El valenciano lo logra en 1992, 1993 y 1997, mientras que el gaditano lo alcanza en 1994, 1995 y 1996, dándose la circunstancia de que en 1995 batió todas las marcas con la tremenda cifra de 161 festejos.

También Julián López El Juli se suma a esta lista de centenarios con dos temporadas, las de 1999 y 2000, para que Manuel Díaz El Cordobés se apuntase a este registro en la temporada de 1998 con la cifra de 108 corridas de toros. Y ya en este siglo, la relación la inicia Juan Serrano Finito de Córdoba con 102 corridas en 2001. Todo cambió, disminuyeron los festejos en toda la piel de toro y hoy se va a culminar una gesta que no se logra desde que David Fandila El Fandi mató en el año de 2008 nada menos que 111 corridas de toros. Los tiempos cambiaron, pero José Antonio Morante

Camacho se ha empeñado en rescatar esa cima y lo hace homenajeando al torero que ocupa el primer lugar de su devocionario particular, José Gómez Ortega.

Publicado en El Diario de Sevilla

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