Quién fue Ricardo Chibanga, el primer torero negro de la historia.

Por Álvaro Ochoa.

Hoy, 8 de noviembre, cumpliría 80 años Ricardo Paulo Chibanga. Un hombre que hizo historia al ser el primer torero negro. Nacido en Lorenço Marques (actual Maputo, capital de Mozambique), creció en una familia humilde. Hijo de pastelero y con seis hermanos, empezó a trabajar desde muy joven para ayudar en casa. Algo que le llevó a trabajar como repartidor de publicidad en los aledaños de la plaza de toros de su ciudad. Ahí desarrolló su afición por la tauromaquia, la cual le animó a probar suerte en el difícil mundo de los toros. Un portugués llamado Manolo dos Santos lo descubrió y le dio una oportunidad que no desaprovechó. Viajó hasta Portugal y en la escuela de Golegá aprendió a torear. En dos años, 1968 y 1969, participó en más de 70 novilladas, , incluyendo las plazas principales del país, como Villafranca de Xiles, Santarem o Campo Pequenho, en Lisboa.

Ricardo Chibanga dio un pasó más en su carrera al mudarse a Sevilla para que Manuel Carneiro lo apoderara. El africano entrenaba con otros jóvenes que también soñaban con llegar a lo más alto como Rafael Torres o Paco Camino. Anunciado como El Africano, Chibanga fue haciéndose un nombre dentro del escalafón. El 15 de agosto de 1971, festividad de la Virgen de los Reyes en la capital de Andalucía, tomó la alternativa de blanco y oro en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla de manos de Antonio Bienvenida y en presencia de su amigo Rafael Torres, en una tarde en la que Chibanga causó sensación y cortó una oreja. Aquel trofeo le permitió Desde aquella tarde triunfal Chibanga recorrió prácticamente todo el país y con gran éxito de público en las corridas en las que participó. Ver a un torero de raza negra fue un atractivo importante en la España del ocaso del franquismo.

Una grave enfermedad de la vista, tan sólo tres años después de su alternativa, le obligó a retirarse los ruedos. Hasta ese día, pudo confirmar su alternativa en la madrileña plaza de Las Ventas y torear en varias ocasiones ante en su ciudad adoptiva: Sevilla. Y, además, lo hizo algunas veces junto al ídolo de la afición hispalense: el camero Curro Romero. Su carrera como torero tuvo como punto álgido una corrida en su Mozambique natal en el verano de 1973. Su presencia en el coso de Maputo fue una acontecimiento nacional para el país africano. No obstante, tras su retirada, continuó vinculado con el mundo del toro prosiguió en labores de empresario.

Un homenaje en su honor en Chamusca

Ricardo Chibanga murió en abril de 2019. Su pérdida hizo que muchos aficionados que lo vieron lo recordaran con cariño y su nombre volvió a estar en la palestra taurina. Prueba de ello es el homenaje que se organizó en marzo de 2020 en la localidad portuguesa de Chamusca. Morante de la Puebla, El Fandi o José María Manzanares participaron en aquel festival junto a otros rejoneadores y toreros lusos.

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Además de este homenaje, su hija Anete mantiene viva su memoria en redes sociales, donde comparte con asiduidad imágenes y recuerdos relacionados con su padre. Precisamente Morante, que llegó a conocer a Chibanga en vida, inauguró un busto del torero mozambiqueño en la localidad que le vio llegar de África: Golegá. El cigarrero, acompañado del banderillero José Tinoca, hombre de confianza de Chibanga fueron los encargados de descubrir el monumento.

Publicado en El Diario de Sevilla

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