Feria de Tlaxcala 2022: Perdió la Tauromaquia.

Por Jaime Oaxaca.

Malas cuentas es lo que ha dejado la feria taurina Tlaxcala 2022.

“Tierra del toro” fue la frase publicitaria de la empresa Casa Toreros. Anuncio toros y presentó novillos, no cumplió el objetivo. Engañó al público.

Se realizaron conferencias, presentaciones de libros, concursos de fotografías, artesanías taurinas, pinturas, catrinas, buen ambiente, como aderezo taurino, pero el toro no estuvo en el ruedo

Llegó la gente a la plaza, dos magníficas entradas y un lleno. Pero como dice “La Marieta”, aquella canción revolucionaria: “ofrecen muchos regalos y lo que dan son puros palos”. Palos le dieron a la afición. Y usted lo sabe, palo dado, ni Dios lo quita.

Pablo Moreno, el mero mero de Casa Toreros, consiguió organizar la feria taurina por segundo año consecutivo. En 2021 estuvo en la rayita, se supone mejoraría este año. Actuó como si le hubieran dicho: haz lo que te plazca.

Todo pareció planeado por parte de la empresa, como si actuara con premeditación, alevosía y ventaja.

Por ejemplo, la llegada de los toros a la plaza. El reglamento indica que deben estar ahí tres días antes, algo perfectamente realizable, La Ranchero tiene dos corrales para desembarque. La empresa no lo hizo, se concretó en pintarle un violín al ayuntamiento y al juez de plaza, llevó los toros la noche anterior a la corrida y el juez prácticamente a todo dijo que sí.

Foto Ángel Sainos.

Para rematar, las fotos de los encierros también se publicaron el día anterior al festejo. El ayuntamiento, es cómplice, porque permite a la empresa vender boletos sin mostrar al cliente el producto. El presidente municipal permaneció callado, se le olvidó que parte de su obligación es cuidar los intereses de los ciudadanos.

¿Por qué meterle la espada a la afición? ¿Por qué la empresa no quiso echar toros? No existió el pretexto de las figuras extranjeras, las que exigen toritos. Para la feria llevaron tres ganaderías del estado que pudieron darle lustre a la tauromaquia, la empresa tuvo la oportunidad de presumir los toros. Pero no sucedió, decidieron ofrecer un espectáculo de medio pelo.

En el serial actuaron nueve toreros mexicanos, quienes no tendrían empacho en torear reses con cuatro años de edad. Casa Toreros logró que los matadores se sintieran novilleros, les restó categoría. Algunos con la carrera hecha, otros empezando; a todos los perjudicaron. Lidiar novillos cuando son matadores de toros, no engrandece, más bien deshonra.

A Héctor Gutiérrez, por ejemplo, quien tiene 11 meses de alternativa, le detuvieron el ascenso.

A Isaac Fonseca lo perjudicaron. Llegó precedido de fama por hazañas en España, le abollaron la reciente alternativa. Cuando regrese del otro lado del charco no lo van a tomar en serio.

Arturo Gilio es apoderado por la propia empresa, ni a él lo respetaron. Gilio recién tomó la alternativa en Perú; llegó a Tlaxcala a estrenarse como matador de toros y no lo dejaron.

Se repite con insistencia que apoyemos la fiesta. ¿Lo que presentaron en Tlaxcala es la fiesta que quieren salvar? Lo de Tlaxcala fue un negocio fraudulento de unos cuantos. Esa fiesta fue una estocada más a la tauromaquia mexicana. La siguen hundiendo.

¿Quién ganó en esta feria? ¿La empresa, los ganaderos los toreros? Los triunfos fueron irreales, pero todos se dan coba, se callan, se abrazan, se sonríen, se dan la enhorabuena.

Francamente perdió la tauromaquia.