Querétaro: Una encerrona triunfal plagada de complicaciones.

Contra todo: Viento, lluvia, toros mansos y un público exigente, Octavio García “El Payo” cortó seis orejas en una tarde plagada de complicaciones de las que finalmente salió avante.


Corta “El Payo” seis orejas en Querétaro

Por Guillermo Leal.

Pese a las inclemencias del tiempo, Octavio García consiguió cortar seis orejas ante toros de las Ganaderías de Fernando De La Mora y Río Tinto.

Bella fue la media verónica con su primero de la ganadería de Río Tinto. Su faena de muleta la basó en saberle caminar a un toro de buen estilo, pese a luchar contra el viento que sopló fuerte. Una estocada entera fue la rúbrica para cortar la primera oreja.

Precioso de hechuras fue el segundo de la ganadería de Fernando de la Mora, un jabonero sucio de pinta, que por dentro traía poco. Fue deslucido, débil y dio pocas opciones.

Los olés volvieron en el tercero, también de Fernando de la Mora, con el que lució de capa. Ya con la muleta además del viento, el toro resultó incierto. Escuchó un aviso.

Antes de qué saliera el cuarto, de la ganadería de Río tinto, se le rindió un homenaje al maestro hidalguense Jorge Gutiérrez.

Cuando inició la faena también se hizo presente la lluvia, sin embargo ello no impidió que Octavio consiguiera lucir sometiendo a un toro que tuvo movilidad aunque no precisamente buen estilo. Lo mató de un estoconazo y le concedieron dos orejas.

Arreció la lluvia y en el quinto, de Fernando de la Mora que tuvo mejor estilo, Octavio realizó una labor más variada que le valió otra oreja.

Ya con el ruedo de la plaza Santa María en malas condiciones, por resbaladizo e inundado, “Payo” salió a rubricar su encerrona con una faena emotiva ante un noble toro de Río Tinto al que le cortó otras dos orejas.

Querétaro, Qro.- Plaza “Santa María de Querétaro”. Más de media plaza. Toros de Fernando de la Mora y Río Tinto, disparejos en presentación y juego. Octavio García “El Payo”: Oreja, ovación, división de opiniones tras aviso, dos orejas, oreja y dos orejas.

Fuente: Reforma