Es lo que digo yo: Calidad sobre cantidad.

Un verdadero artista no es el que se inspira, sino el que inspira a otros. Marcar tendencia siempre es un logro.

Salvador Dalí.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

¿Torear más para acumular o torear menos, pero con mayor calidad? Es una pregunta importante y trascendental que deben de plantearse en ocasiones algunos toreros durante su carrera.

Reconozco qué hay toreros a los que el acumular festejos en serie no les afecta, pero hay otros que por su concepto y estilo cuando actúan en un número importante de festejos, sobretodo en plazas de menor importancia, suelen ir perdiendo misticismo e interés entre sus seguidores por la sobrexposición a la que son expuestos por sus administradores.

Si bien es cierto que en la Tauromaquia prácticamente está todo inventado. La realidad es que lo que más emociona es aquello que se ejecuta con calidad. Hay muchos toreros que están en el Olimpo de la inmortalidad y sin embargo no torearon un número excesivo ni elevado de festejos temporada a temporada. El ejemplo más práctico y recurrente en estos momentos es el de José Tomás, que torea donde quiere y cuando quiere, marcando diferencias con el resto de sus compañeros.

Pero mantener al espectador entusiasmado corrida a corrida, tarde a tarde, festejo a festejo, solo pueden hacerlo quienes están tocados por el carisma del esfuerzo, el arte, el duende, la gracia y la torería. Los demás por mucho que se empeñen, jamás se acercarán a tocar la gloria con la punta de sus dedos. Ese talento solo es para ciertos toreros.

Por eso pienso que es una verdadera lástima ver en ocasiones a toreros de mucha calidad comercializarse de una manera excesiva, al grado de sacrificar su concepto por torear en cualquier escenario por un dinero, que si bien es cierto cae bien en el momento, poco a poco va mermando su legado artístico y su caché.

Yo, si usted me lo pregunta, prefiero la calidad sobre la cantidad.

Es lo que digo yo.