La Fiesta está Viva: La vida no vale nada.

La Feria de León ha programado, esta edición 2023, cinco corridas de toros de máxima categoría: los sábados 21 y 28 de enero, así como los sábados 4, 11 y 18 de febrero a las 17 horas.

Por Rafael Cué.

Eso reza el corrido Caminos de Guanajuato, tierra insigne de la libertad para los mexicanos y que hoy permite gozar de la cultura taurina a quien desee acercarse a ella en lo que se denomina la primera feria del año en nuestro país.

La Feria de León ha programado, esta edición 2023, cinco corridas de toros de máxima categoría: los sábados 21 y 28 de enero, así como los sábados 4, 11 y 18 de febrero a las 17 horas. Grandes figuras internacionales alternando con lo mejor de nuestro país ante toros de ganaderías de prestigio.

Es de todos sabido los ataques a la libertad que estamos padeciendo los aficionados a los toros en México. Obscuros intereses financian campañas y proyectos legales para implementar prohibiciones a la libertad de los mexicanos, aficionados o no a la tauromaquia. Esto viene disfrazado de un animalismo urbano que es realmente indignante y peligroso, no pararán con la tauromaquia, sigue la pesca deportiva, la caza y su plan es llegar hasta el consumo de carne.

México es tan maravilloso, que nos permite la libertad de escoger si queremos ir o no ir a los toros, o a los gallos, o a una carrera de caballos, o ¡al cine! Sin embargo, existe gente que se piensa superior moralmente e intenta imponer su visión del mundo que comienza con el terrible principio de la prohibición.

La mejor manera de manifestarse para los aficionados a los toros y a la libertad es asistir a las ferias y corridas de toros. Tal y como sucedió el pasado sábado 21 en la plaza de toros La Luz en León, Guanajuato, donde se registró un llenazo histórico para inaugurar la feria ante el llamado de tres toreros: José Mauricio, el peruano Andrés Roca Rey, incuestionable imán de taquilla y máxima figura del toreo actual, cerrando el cartel Leo Valadez, triunfador de esta plaza y realidad contundente de nuestra baraja taurina nacional, un torero de amplia capacidad y vistosa tauromaquia, alineado al clasicismo con chispas de emoción y entrega absoluta. Los toros fueron de la ganadería de Begoña.

Semanas antes de la corrida inaugural, ya había un ambientazo y tremenda demanda de boletos para ver a Roca Rey darse un agarrón con los toreros mexicanos. El sábado la plaza de toros La Luz fue el epicentro de León, lleno hasta la bandera y gran expectación por vivir la maravillosa experiencia de una corrida de toros.

Saltaron al ruedo seis de Begoña, disparejos en presentación, habiendo dos astados que no reunieron el trapío para esta plaza y el público exigió por lo que pagó. Vivimos tiempos en los que es fundamental no dejar cabos sueltos en la presentación de los astados en cualquier plaza de toros.

Dos de los seis tuvieron buenas condiciones para embestir, el primero con el que José Mauricio estuvo elegante y entregado fallando con la espada, y el tercero que fue un toro con mucha movilidad al que Leo Valadez le hizo de todo, faena explosiva con muchos pasajes de calidad para cortar dos merecidas orejas y salir triunfador de la tarde.

El peruano Roca Rey pechó con lo menos lucido del encierro, sin embargo, tras las protestas justificadas del público por la presencia del toro que le tocó en suerte en segundo lugar que fue devuelto, con el quinto bis se pegó un arrimón, incluso, llevándose una voltereta para cortar una oreja y pese a que la afición no pudo disfrutar en plenitud de la tauromaquia de Roca Rey, la tarde terminó con el triunfo de Valadez y la gente hablando de toros.

Para el fin de semana siguiente, se ha programado una corrida de toros del hierro local, aunque realmente pasta en territorio jalisciense, pegado a Guanajuato, seis toros de Villa Carmela para el francés Sebastián Castella en su regreso a los ruedos, alternando con dos gallos de pelea y grandes toreros mexicanos, jóvenes y de formidables cualidades como son el hidrocálido Héctor Gutiérrez y el coahuilense Arturo Gilio que deberán ponerle las peras de a peso al galo en su regreso a los ruedos.

Así que ya lo sabe usted amigo lector, defendamos nuestra libertad llenando los tendidos en las plazas de toros.

Publicado en El Financiero