La tauromaquia, un fenómeno de atracción para la juventud.

Por José María Fernández.

La tauromaquia forma parte de la tradición española, si bien es cierto que su público ha ido disminuyendo. Sin embargo, el que se fideliza es cada vez más joven. Quizá porque según van cortándose la coleta celebridades como ‘El Cordobés’, jóvenes promesas muy talentosos van ocupando su sitio, Andrés Roca Rey, Ginés Marín o Borja Jiménez son algunos de los nuevos toreros que consiguen atraer a nuevos aficionados.

El mundo del toreo está a la búsqueda de talento y de espectadores. Y es que la tauromaquia lleva casi veinte años perdiendo interés y reputación, con una caída de cerca del 7% de asistencia, cifra que resulta del 8,6% que se registraba en el año 2002 frente y el 1,9% del año 2022, según datos del Ministerio de Cultura y Deporte.

Lo curioso es que, a pesar de estos datos, el año pasado se celebraron más eventos que en 2019. Así, antes de la pandemia por el COVID-19 se organizaron un total de 1.425 mientras que a finales de 2022 se habían registrado 1.546. Este aumento de las corridas contrasta con el incremento, con los datos de los últimos diez años, de un 4,3% del porcentaje de población que, según las encuestas, no ve interesante la tauromaquia.

Y, de nuevo, lejos de seguir la tendencia presumiblemente más lógica, aparecen cada vez más futuras estrellas en el firmamento de la tauromaquia. En la última década, se han inscrito en el Registro General de Profesionales Taurinos casi tres mil toreros más: de 7.907 a 10.554, según los datos oficiales. El interés, a la baja; la demanda por el traje de luces, al alza; y el público, al igual que el talento en el ruedo, cada vez más joven.

Y es que las cifras no dejan lugar a duda. El grupo de edad que acudió más a las plazas de toros en 2022 fueron los jóvenes de entre 15 y 19 años, representando un 2,5% del porcentaje general. Y, entre 20 y 24 años el dato es de 1,6%.

Pero los jóvenes no solo llenan las gradas, también visten el traje de luces en un relevo perfecto de aquellas leyendas que van cortándose la coleta, como fue el caso de ‘el Cordobés’. Jóvenes promesas como Andrés Roca Rey, amigo de Victoria Federica (hija de la infanta doña Elena y Jaime de Marichalar). Andrés lleva la tauromaquia en el ADN pues su hermano es Fernando Roca Rey y su presentación tuvo lugar en Las Ventas como novillero en el año 2015.

También están por ahí toreros como Gonzalo Caballero, otro talento que despunta, también muy relacionado con la familia real y que se ha formado en la Escuela de Tauromaquia de Madrid; o Alfonso Cadaval, hijo del humorista César Cadaval, uno de ‘los Morancos’.

Todos ellos son ejemplo del futuro de la tauromaquia en España, jóvenes promesas que despuntan en la élite de las Escuelas, desde la de Madrid a la de Albacete.

Publicado en el Cierre Digital.


Descubre más desde DE SOL Y SOMBRA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Anuncios