El rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza y el torero mexicano Isaac Fonseca cortaron una y dos orejas, respectivamente, en la corrida de Caxuxi, población del Estado de Hidalgo, mientras que Diego San Román no obtuvo premio.
Los toros de Begoña estuvieron bien presentados y tuvieron un juego variado. Los de Marrón sin trapío ni fuerzas, en una Plaza de Toros el Carmen que registró un lleno hasta la bandera.
Desde que el paseíllo se pudo comprobar la presencia de seguidores de Pablo Hermoso de Mendoza e Isaac Fonseca. Ambos lograron cortar orejas gracias a la poca exigencia de parte de los tendidos y la complicidad del juez de plaza.
En el caso de Fonseca, no importó que se amedrentase ante la seriedad del Begoña al que desorejó, mientras que Pablo Hermoso de Mendoza, escuchó algunos reproches por la pobre presentación del astado de Marrón al que le cortó una oreja.
La monta, confiada de Pablo Hermoso en su segundo, mezcló destreza con pocos alardes, pero con mucho oficio. Se precipitó con el rejón de muerte, pero afinó con el descabello y obtuvo una oreja entre división de opiniones.
Antes, el rejoneador, con el abre plaza, se mostró relajado en todas las suertes. Facilitó su calma la escasez de fuerzas del ejemplar. Falló con el rejón de muerte y tuvo que descabellar para retirarse en silencio.
La puerta grande la abrió Isaac Fonseca con el cierra plaza. Un colorado de mucha carrocería, al que el michoacano envió dos veces al peto. El toro seguía la muleta con celo e Isaac Fonseca trasteó largamente pero sin mandar y ligar. Todo lo hizo sin convencimiento. Las dimensiones del astado se impusieron y el diestro se limitó a poner la muleta en paralelo y correr durante toda la faena. Quiso embellecer su labor postrera interpretando molinetes y pases de pecho desabridos. Mató al primer intento y le fueron otorgadas dos orejas sin valor alguno.
En tercer turno lidio un astado sin mucha fuerza. A pesar de una puya sin mucha exigencia, el astado trotó pesadamente por el albero y en un momento de desatención de las cuadrillas, el manso arroyó a Fonseca.
Los seguidores del diestro tuvieron su dosis de tremendismo en el preámbulo de la faena de muleta. Isaac incrementó la emotividad de su trasteo citando por la espalda. Tras esto, fue dejando muletazos sueltos al paso. Al tiempo, pidió música y continuó dejando la muleta, descaradamente aliviado y sin quedarse quieto una sola vez por ambos pitones. Señaló una estocada caída y acertó con la cruceta.
Diego San Román a su primero, lo recibió con medias verónicas. Era un Begoña correctamente presentado. Éste acudió decidido al tercio de varas, sin que nadie lo impidiese, de varilarguero a varilarguero. Salió mermado notoriamente. Aun así no perdió el celo en sus embestidas y San Román lo lidió con acierto, ligando dos tandas en un palmo de terreno en el centro del ruedo. La faena y el astado vinieron a menos y San Román se atoró con el acero para finalizar su labor al tercer intento.
Su segundo no le brindó ninguna opción de triunfo y San Román cumplió decorosamente su actuación.
Por Borja Ilian – Infobae.





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