“Yo estoy dispuesto a torear con Roca Rey en cualquier plaza”: Daniel Luque.

Por Alicia P. Velarde.

«Me gustan los retos y aquí lo he sentido nada más he entrado», dijo entre risas Daniel Luque al entrar en el restaurante Puerta Grande, lleno hasta la bandera por el interés que despierta el sevillano entre los aficionados, desde hace más de tres temporadas. Sin embargo, es muy llamativo que hasta Sevilla no vaya a empezar su campaña 2024, y esto llevaba a todos los presentes a pensar en una de las polémicas, que comenzó en mayo del año pasado, cuando Roca Rey reconoció a Rosario Pérez que no quería torear con Luque. Y, como no podía ser de otra manera, los asistentes a la charla organizada por la Asociación Toro de Madrid se lo preguntaron. «Yo estoy dispuesto a torear con él (Roca Rey) como con cualquier compañero, en cualquier plaza y cualquier ganadería. Nunca he rehuido ningún encaste, y los toreros tenemos que demostrar la capacidad con todo tipo de toros», contestó en un primer momento. Después, intentó pasar el tema por algo. Pero muchos pueden considerar que quien calla, otorga…

«No pienso ni quiero polémicas. Yo soy torero, y los toreros torean en la plaza. Al final, lo personal en el toreo no debería afectar. Cuando uno se va a jugar la vida delante de tanta gente, uno debe salir a triunfar, no pensando en amistades o enemistades. Eso, fuera de la plaza», continuó explicando. Lo que sí es seguro es que los dos toreros se van a reunir las próximas semanas para buscar una solución.

Una cornada en agosto paró hasta octubre (con esporádicas reapariciones) su temporada pasada, en la que estaba muy cerca de consagrarse como figura en España definitivamente, un puesto que ya se ha ganado a pulso, aunque siga sin reconocérsele como merece. «¿Qué le falta para que se lo consideren?», le preguntó una aficionada. «A mí también me gustaría saberlo», contestó el de Gerena. «Pienso que todavía me siguen exigiendo que haga más cosas. Las seguiré haciendo. Pero estoy muy orgulloso de ser torero de aficionados, que es lo más difícil en el toreo, y me lo puedo considerar».

También comentó que, antes de entrar en el restaurante, había dado una vuelta por la Monumental madrileña, esa que quita los sueños a todos los toreros. «Madrid es la plaza que más exige. Tiene esa cosa que cuando uno está bien es muy agradecida. Mi padre siempre me dice que cuando se está seguro en Madrid, aunque no corte orejas, se triunfa, y siempre lo he pensado». Aquí ha vivido tardes de gloria, pero también de duras, como la encerrona fallida del 2010: «La tarde de los seis toros me pesó mucho. Era muy pronto, y no estuve de acuerdo del todo, pero fue culpa mía también. Aprendí de lo negativo, y me acuerdo mucho de ese día. A veces, es bueno que pasen esas cosas para que uno recapacite y no cometa dos veces el mismo error. De joven casi siempre se quiere llegar antes de tiempo». También confesó que, aunque cuenta con una puerta grande en su haber, le falta una tarde redonda: «He hecho cosas importantes en muchas plazas, pero me queda Madrid».

Como no podía ser de otra manera, también le preguntaron por qué ganadería denominada torista apostaría que no haya toreado. Contestó Cuadri, sin dudar: «Este año he ido a tentar a su casa, y ha sido uno de los animales que con más gusto he toreado. Es una ganadería que tengo en mente para hacer algo importante». Por último, habló de sus referentes, siendo el primero Diego Puerta, del que contó una bonita anécdota: el padre de Daniel era mozo de espadas. Desde pequeño estuvo rodeado de capotes y muletas en su casa. Con nueve años, quiso torear en el campo (su padre mantenía amistad con el picador de Diego ‘Valor’), pero el torero lo vio una locura, porque en esos momentos echaba vacas muy fuertes, con ocho años o más, por lo que el padre de Luque le dijo que le viera y que decidiera él. Después de verle, le dijo a su padre: «Tu hijo va a ser torero de alfombras». «No entendí lo que quería decir entonces», continuó relatando el sevillano, antes de explicar que Diego Puerta llamaba así a las figuras porque «van a hoteles lujosos, con alfombras». Y qué razón tuvo el maestro. Por algo los toreros veteranos no son sólo maestros en tauromaquia, sino maestros en la vida.

Publicado en ABC


Descubre más desde DE SOL Y SOMBRA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Anuncios