La ambición lo puede todo, al menos en el toreo. Querer es poder, dominar y triunfar…, esos son los caminos más buscados por las figuras del toreo como en el caso de Joselito Adame, que hoy en Morelia tuvo una tarde muy importante.
De SOL y SOMBRA. Fotos Erick Cuatepotzo.
Maestría, coraje y valor. Esas fueron las armas de Joselito Adame con el toro que abrió plaza y con el que se le vio muy firme, capaz y con extraordinaria técnica. La estocada contó también para que le dieran la oreja.

Muy dispuesto, resuelto e inspirado, así toreó con temple y exquisitez al segundo, un toro de Torreon de Cañas que tuvo emoción y “transmitió”. Toreo pausado y profundo, con el toro muy humillado y muy “metido” el torero en su quehacer. La estocada, nuevamente fue bien ejecutada. Y la locura en el tendido. Dos orejas para sumar tres y salida en hombros por la Puerta Grande.

Pablo Hermoso de Mendoza se pudo despedir de la afición de Morelia con un entradón hasta la bandera, en dónde el público asistente disfrutó de una esforzada actuación del Maestro Pablo, que le hubiera deparado una buena cosecha de trofeos de no ser por sus fallos con el rejón de muerte.

Leo Valadez le buscó las vueltas por el pitón derecho a su primero, puesto que por el izquierdo no se dejaba, pero aquello fue un esfuerzo imposible. Con su segundo tuvo buenos momentos con el capote, pero con la muleta la faena no alcanzo la rotundidad esperada a pesar del gran esfuerzo de Valadez, ya que el de Torreon de Cañas se vino a menos.

Resumen del Festejo
Dos toros de Los Encinos para rejones, el cuarto fue premiado con arrastre lento. Y cuatro toros de Torreón de Cañas, entre los que destaco el corrido en segundo lugar que recibio el arrastre lento.
Pablo Hermoso de Mendoza: Ovación y vuelta.
Joselito Adame: Oreja y dos orejas.
Leo Valadez: Palmas en su lote.
Incidencias: Abrió plaza el becerrista Diego Medina, que dio vuelta tras aviso. Al final del festejo se le entregó un trofeo a Joselito Adame como triunfador y al Maestro Pablo Hermoso en reconocimiento a su trayectoria.
Morelia, Michoacán. El Palacio del Arte. Lleno.







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