Después del atracón de corridas que llevabamos, la empresa nos sirvió un entremes para despedir los festejos de reapertura. Afortunadamente para los organizadores, la gente acudió en buena cantidad a la Plaza México para ver a tres novilleros que apuntan posibilidades en este duro ofício.
Por Luis Cuesta – De SOL y SOMBRA.
Abrió plaza el duranguense Eduardo Neyra que estuvo muy bien con la espada en sus dos novillos y con gran disposición. El cuarto habría sido un gran novillo, de no haber estado tan justo de fuerza. Muy noble, admitió muletazos abundantes -buenos, pero fríos- pero faltó arte y sentimiento en la labor de Neyra, que es el que tiene más oficio de los tres novilleros. A su primero le embarcó bien las embestidas y las remató con eficacia, pero su defecto es que en ocasiones torea de perfil y con el pico. Para colmo de males el novillo no le brindo ninguna oportunidad de triunfo, aún así le realizó una faena meritoria, pues el novillo se defendía.

Una actuación con algunos altibajos así podríamos resumir la primera faena de Emiliano Osornio que hoy hizo su debut en la México, aunque alcanzó algunas fases de calidad, buen gusto y de estética. Superó con firmeza la molestia del viento y le cortó una oreja por peticion mayoritaria. A su segundo (bis) que fue un novillo muy deslucido, le realizó una faena inteligente, pero por momentos monótona y mecánica; cuando parecía que su labor se iba al olvido, señaló una estocada certera que le valió para llevarse otra oreja y abrir la puerta del encierro. Aquí hay torero dicen algunos, o por lo menos lo hubo para sus seguidores esté domingo en la plaza.
Al otro debutante, el regiomontano Luis Garza, le vimos acelerado y por no aguantarle con más decisión las embestidas, se dejó ir un primer novillo que fue de nota alta. Su trasteó se desarrollo entre altibajos -con pases vulgares, junto a otros de muy buena factura- más las espléndidas condiciones del novillo admitían una mejor faena.
Con su segundo se le vio más enrazado y se fue a los medios para ejecutarle dos largas cambiadas a porta gayola. Un quite con finura y firmeza por gaoneras ilusióno al tendido. Con la muleta hubo naturales y derechazos con algo de hondura, pero que no tuvieron mando. La faena de muleta pareció interminable ¿Le pegó mas de 50 pases? Quizás, pero fueron tantos que sin una calculadora no se podrían contar.

Garza tiene posibilidades e incluso buenas maneras, de eso no hay duda; lo que pasa es que trae la lección aprendida de donde ha podido. Quizá sólo falta que alguien, con el necesario ascendiente y conocimiento de lo que es la lidia, le muestre la técnica de cargar la suerte y le haga olvidar los modelos trasnochados del toreo moderno.

Los novillos de Villar del Aguila, algunos justos de trapío, otros bien presentados, incluso un par de ellos preciosos de hechuras tuvieron la casta que habría que esperar de ellos. Casta santacoloma buena y mala, pero que mantuvo el interés del público durante todo el festejo.
Es importante ponerle más atención a los novilleros para renovar la torería hacia niveles de mayor calidad. Afortunadamente la empresa hoy ha respondido, ojalá que en los próximos días anuncie más festejos menores.
VILLAR DEL AGUILA / NEYRA, OSORNO Y GARZA
Los novillos de Villar del Aguila desigualmente presentados, pero que dieron buen juego en líneas generales, entre los que destacaron los corridos en sexto, segundo y tercer lugar -que fue un novillo enclasado con transmisión en sus embestidas- así como el cuarto que tuvo calidad aunque se agotó pronto.
Eduardo Neyra en sustitución del queretano Andrés García: Leves palmas y vuelta al ruedo.
Emiliano Osornio: Oreja y oreja. Salió en hombros por la puerta del encierro.
Luis Garza: 1 aviso y palmas y 1 aviso y silencio.
Incidencias: Destacaron en banderillas, Diego Martínez, Angel González y Héctor García.
Plaza México. Noveno y último festejo de reapertura. Mas de un tercio plaza.






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