Roca Rey pasó de rozar el triunfo en su primero, a los pitos tras escuchar los tres avisos en su segundo.
“En el primer toro he estado muy a gusto, metido en mí e intentando expresar desde dentro y lo que decía mi espíritu. La pena es que no se haya echado con la espada que tenía dentro”, así ha definido la tarde de su regreso Las Ventas, a cuenta de la hostilidad con que lo tratan dogmática y sistemáticamente los del tendido siete.
Ayer nuevamente se disparataron las hostilidades y reventaron la tarde de Roca. Y no se apaciguaron ni después de la lección de buen toreo en su primero y Roca otra vez se rebeló contra los detractores, como hizo hace un año con gestos explícitos que llevaron a Las Ventas a su máxima ebullición.
El apoderado del limeño, Roberto Domínguez ha declarado sobre el tendido siete: “son extremistas y reventadores”, y así, en medio de un caos absoluto, terminó la primera actuación de la feria de Roca Rey.





Deja un comentario