Novillada en la Plaza México: ¿Quién tiene la culpa?

Nuevamente la tercia de novilleros se ha quedado por debajo del juego de sus novillos. Llevamos dos semanas en donde se han lidiado algunos novillos de nota alta, pero los novilleros no han podido conseguir un triunfo importante, ni tampoco contundente. Y como siempre sucede en estos casos, el aficionado tiene preguntas, algunas dudas y en muchas ocasiones busca culpables en donde no tendría que buscarlos.

Pero en realidad, ¿quién tiene la culpa? si las oportunidades se están dando en el máximo escenario de nuestro país como hace mucho tiempo no se hacía, los novillos lidiados además de bien presentados, están dando opciones de triunfo, y el público que si bien no está acudiendo en grandes masas a la plaza, ha sido justo y hasta comprensivo -en exceso- con cada uno de los novilleros anunciados. Entonces, yo me pregunto:

¿Quien tiene la culpa?

Por JC ValadezDe SOL y SOMBRA.

La tercera novillada de la temporada se ha saldado con el triunfo del novillero José María Mendoza, que cortó una oreja entre protestas a un novillo de Raúl Cervantes que tuvo calidad. El capitalino estuvo serio y capaz durante toda la lidia del segundo su lote, pero para un sector del público no fue superior a su enemigo. 

En su primer turno mostró voluntad, pero a su labor le faltó más soltura y fluidez, ante un novillo que fue complicado y que le pidió el carnet desde que se abrió de capa.

Rafael Soriano por su parte trató de agradar en todos los tercios, pero tuvo una tarde aciaga. Con su primero tardó una barbaridad en confiarse y no tuvo los recursos para meterlo en la muleta.

Con su segundo prolongó demasiado la faena y además mató muy mal, tan mal que escucho los tres avisos.

Manolo González tuvo sus mejores momentos con el sexto, un novillo que recibió el arrastre lento por su fijeza y bravura en todos los tercios, y al que le instrumento algunos derechazos y naturales con finura y empaque, pero al que nunca pudo estructurarle la faena que el novillo le pedía en cada una de sus embestidas.

Al final la novedad de los dos debutantes (Soriano y González) seguirá siendo novedad si algún día repiten, pues ambos quedaron más o menos inéditos. Ahora no olvidemos que son novilleros, que llevan la torería más en el corazón que en la cabeza y que todavía tienen muchas carencias técnicas que les impiden desarrollar sus atributos. Pero si tienen la inteligencia suficiente para ser conscientes de sus defectos, y tratan de corregirlos, quizás puedan caminar en esta profesión.

Hay que señalar que la novillada de Raúl Cervantes salió brava en términos generales y si simplemente la hubieran lidiado con mejores argumentos técnicos, esta habría dado un mejor juego.

Ahora, la sensación que nos dejan tardes como la de hoy es que falta ambiente, pero sin momentos brillantes por parte de los novilleros, no regresaremos nunca a esas épocas anteriores del toreo en México. Épocas cuando el espectáculo taurino aún no se había convertido en el desatino que es ahora y cuando abundaba la afición en las novilladas, porque había novilleros profesionales de vocación y calidad en la zona alta del escalafón, y por la zona baja, otros más jóvenes que llegaban queriéndose comer el mundo.

Resumen del Festejo

Cinco novillos de Raúl Cervantes y uno de San Marcos, todos bien presentados, bravos y nobles, entre los que destaco el sexto del hierro titular que fue premiado con el arrastre lento.

José María Mendoza: Silencio y oreja con división de opiniones.

Rafael Soriano: Silencio y pitos tras tres avisos.

Manolo González: 1 aviso y palmas tras aviso.

Plaza México. Tercera novillada de la temporada. Un cuarto de plaza.

Para el próximo domingo 👇🏻


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