La tradicional corrida de la comunidad de Santa Clara Coatitla, municipio de Ecatepec de Morelos, en el Estado de México, colindante con la capital mexicana, finalizó este lunes con dos orejas para Juan Pedro Llaguno para apuntarse como el triunfador de la tarde.
En tanto, sus compatriotas Ernesto Javier ‘El Calita’ y Francisco Martínez no obtuvieron trofeos. Los toros del hierro de José Garfias fueron de correcta presentación y distinto juego. Se registró un lleno en la placita portátil de Santa Clara.
El primer apéndice de la tarde llegó en el tercer toro, un ejemplar curtido que la tomó de salida con los burladeros y se dejó dar en el peto. Fue un toro que tuvo emoción al embestir.

El mexicano Juan Pedro Llaguno anduvo sin firmeza en el capote e irregular en banderillas. Con la muleta tardó en perder las precauciones y lució al astado en algún pase con la mano derecha. Se equivocó Llaguno retrasando la muleta al citar. No templó y acabó por ir dando trapazos al paso detrás de la res. A pesar de esto y de pinchar, se llevó una oreja.
Con el cierra plaza tuvo muchos errores en banderillas, incluso en las distancias. Con sus dos toros acabó en el suelo a punto de ser cogido. El tremendismo ayudó al joven, pero su labor de muleta estuvo por debajo de un buen toro que tomaba decidido la tela. Llaguno en todo momento citó sin sitio, extendiendo el brazo para ver pasar el animal de lejos y faltaron los reproches desde los tendidos para el espada. Finalizó con unas bernardinas antes de señalar una estocada casi entera que le valió para cortar una segunda oreja.
La sexta presencia de “El Calita” en Santa Clara inició con un animal sin mucha casta, tan solo con la justa para cumplir en una primera tanda de buenos derechazos.. Fueron seis y un pase de pecho, impecables todos. Pero toro no dio más de sí, se paró y se defendió, así lo comprendió el torero que tomó sin pensárselo mucho el acero.
‘Calita‘ tampoco tuvo suerte con el manso cuarto de la tarde. De correcta presentación pero sin casta. El matador se percató que su rival hacía hilo y tramitó la faena salvaguardando distancias y ayudándose del acero para mostrarle al de Garfias el camino final.
Por su parte Francisco Martínez recibió con una larga cambiada de rodillas a una res de 500 kilos bien repartidos. Pero la casta no corría por las venas del de Garfias.
Martínez asumió el tercio de banderillas en el que principalmente batalló, aunque debió tragar lo suyo para dejarle los palitroques. Con la muleta puso disposición, pero no hubo manera de estructurarle una faena al manso.
Con su segundo, Martínez pudo señalar algo con el capote y tres espectaculares pares de banderillas. Sin embargo con la muleta no encontró la distancia. El torero de Guanajuato fue improvisando sin estructura de lidia alguna su faena y al final tuvo que recurrir al descabello.
Publicado en Yahoo News.





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