Plaza México – Corrida Charro Taurina: Toreros bajo un diluvio.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

El ruedo de la Plaza México trepido este lunes con el impacto de una lluvia torrencial. Algo curioso, pues dicen algunos entendidos que la plaza tiene un drenaje que puede absorber una buena cantidad de agua, pero al parecer cayó más porque el drenaje no la absorbió y en pocos minutos el ruedo quedó convertido en un lodazal.

Por esta razón los aficionados asistentes al festejo “Charro Taurina” solo pudieron ver la lidia de cuatro toros; fue imposible más. Pero resultó interesante ver el juego que ofrecieron los toros que se pudieron lidiar de San Marcos, su trapío, bella estampa y sus capas correspondieron con la calidad que sacaron en conjunto.

La Corrida

Antes de que se produjera el diluvio abrió el festejo el rejoneador Cuauthemoc Ayala, con un toro que se presto para el rejoneo, pero que equivocadamente fue premiado con el arrastre lento por el juez de plaza Enrique Braun. Con el, Ayala tuvo una actuación decorosa, clásica y limpia, pero sin momentos espectaculares. Templó bien y clavó banderillas con cierta facilidad pero con poco ajuste. Se puso pesado con el acero y dividió opiniones.

Luis Ignacio Escobedo que venía a confirmar su alternativa con mucha ilusión, no pudo tener peor suerte ya que su toro se despitorro al ir al caballo. Equivocadamente la autoridad se negó a cambiarlo por considerar que ya estaba picado. Por esta razón no le valoraron nada de lo que hizo con la muleta y su confirmación se consumó entre protestas por el desatino del juez de plaza.

En medio de una impertinente lluvia y con un fuerte viento Pepe Murillo se confió con el tercero, un toro que embestía con cierta calidad. Lo saludó con unas verónicas de torería pura. Quiere decirse: valiente, embraguetado y adelantando la pierna contraria según mandan los cánones. Con la muleta fue mejor por el pitón derecho, ya que por el izquierdo se quedaba corto, pero aún así le pegó tres naturales hondos, con mando y temple. Al intentar cerrar su labor por manoletinas fue cogido aparatosamente. Pero con el pundonor del que hacen gala los toreros se recuperó del golpe -y susto- para alinear, pero nuevamente fue empalado llevándose otra paliza.

Muy mermado regreso a la cara del toro para intentar darle muerte, pero esta vez el de San Marcos no lo perdono y le asestó una cornada profunda en el muslo derecho. Como la faena tuvo una gran carga de emotividad, los espectadores, indefensos ante la lluvia, se mantuvieron en sus lugares coreando con fuerza al matador herido en su camino a la enfermería.

El más afectado por el meteoro fue Juan Luis Silis que demostró un pundonor fuera de lo común, al aceptar el riesgo que suponía enfrentarse a un toro en el fango. Pero siendo sinceros el cuarto no se debió de lidiar, era imposible, se omitió acertadamente el segundo tercio para evitar una tragedia y Silis estuvo más que voluntarioso, pero bajo esas condiciones climatológicas hacer el toreo es casi imposible. Faltó temple en su labor es cierto, pero era impensable pedirle mucho en ese diluvio y con aquella muleta empapada que pesaba una tonelada. Pasó fatigas con el acero y escucho un aviso. Al doblar el toro la autoridad anunció acertadamente la suspensión de la corrida, ya que la lluvia no cesaba, y el público asistente ya había abandonado completamente el coso entre sospechas de que algo tiene el cielo contra la Plaza México en el verano.

SAN MARCOS / AYALA, ESCOBEDO, MURILLO, SILIS, ANGELINO y LLAGUNO.

Toros de San Marcos, bien presentados y de buen juego en lo general. El primero de la tarde de nombre “Mirlo” fue premiado con el arrastre lento.

Cuauthemoc Ayala: División de opiniones.

Luis Ignacio Escobedo: Silencio.

Pepe Murillo: Palmas.

Juan Luis Silis: Silencio tras aviso.

Angelino de Arriaga y Juan Pedro Llaguno no pudieron lidiar sus astados por la suspensión del festejo.

Plaza México. Corrida Charro Taurina. 16 de septiembre. Un cuarto de entrada.

Parte medico de Pepe Murillo: El Doctor Jorge Uribe -jefe de los servicios médicos de la Monumental México- y su equipo de médicos han dado a conocer el siguiente parte médico.

“Durante la lidia del tercer toro el matador de toros Pepe Murillo sufrió varias volteretas con datos de politrauma taurino.

Cornada en cara anterior tercio medio de muslo derecho con orificio de entrada de 8 cm en forma irregular con trayectoria  ascendente hacia región inguinal  de aproximadamente 10 a 12 cm muy contaminada y una segunda y tercera trayectoria hacia afuera y abajo. Aseo mecánico abundante periorificial. Resección y regularización de bordes necrosados, ampliación  y conversión de herida traumatica a herida quirúrgica.

Se realiza ampliación de la herida para  exploración de la primera trayectoria  ascendente de aproximadamente de 12 a 14 cm encontrando lesión de vasto externo y recto anterior y vasto medio, segunda  trayectoria hacia abajo  de aproximadamente 10 cm y tercera  trayectoria de aproximadamente 8 cm en forma de abanico con lesión de vasto externo.”


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