Juriquilla: Cariñosa despedida para Enrique Ponce.

Por JC ValadezDe SOL y SOMBRA.

Lo de Juriquilla ya sabemos que es crónico, no tiene remedio. La fórmula es la misma de siempre; carteles bien rematados pero con encierros decepcionantes. Poca seriedad en el ruedo, pero el escenario ideal para que un Enrique Ponce con treinta y cuatro años de alternativa y en sus horas más bajas, se pusiera garufo frente a dos animalitos pobres de presentación y mansos hasta la desesperación.

Le regalaron una oreja (tras un pinchazo) en su segundo, un astado de Los Encinos muy noble y si no se lo llevaron en hombros al término del festejo, fue porque su labor de enfermero en el primero, no tuvo mucho eco con un público que estuvo de dulce con el valenciano toda la noche y que incluso lo sacó a saludar en el tercio tras el paseíllo, situación que aprovechó el empresario Juan Arturo Torreslanda y Rafael Herrerías (en calidad de amigo inseparable), para entregarle un reconocimiento por su longeva trayectoria en los ruedos. Y aunque su despedida de Juriquilla no fue lo triunfal y cursi que todos esperaban, Ponce le demostró a la afición queretana por última vez su maestría para mantener toros inválidos de pie, haciendo uso del “pico de oro” de su muletota, en dos faenas sin ajuste ni hondura, pero que conmovieron a uno que otro indocumentado (a) en el tendido.

Enrique Ponce, los últimos abusos para la noble afición mexicana, afortunadamente.

Otra oreja le dieron a Isaac Fonseca-entregado y digno toda la noche- del tercero de la lidia de a pie, otro toro descastado y noble. La faena de Fonseca fue valerosa y tremendista fiel a su costumbre. Tras acertar al segundo intento con el acero, afloraron los pañuelos y le regalaron una oreja de ínfimo peso. El sexto se defendía y protestaba en el embroque. Un achuchon al torero moreliano despertó al público del letargo, pero la faena de Fonseca no terminó por despegar.

“El Payo” curiosamente nunca ha sido torero de Juriquilla, está plaza la tiene otro queretano: Diego San Román, y así se lo hizo saber anoche una gran parte de la afición, que estuvo algo fría con Octavio durante toda su actuación. Con su primero, uno de los toros potables del encierro, dejo algunas pinceladas de su enorme calidad, especialmente con el capote. Con su segundo hizo un loable esfuerzo, pero el toro fue muy deslucido y no le brindó muchas opciones de triunfo.

El hijo de Pablo Hermoso de Mendoza tuvo un accidentado comienzo en su presentación en Juriquilla, ya que su toro se partió el cuello tras rematar en una barrera y por esta razón se tuvo que correr el turno y salir al ruedo el segundo de su lote. Guillermo estuvo animoso toda la noche y firmó una actuación prácticamente redonda en su segundo, con el que anduvo con cierta facilidad en todos los tercios, en una labor que estuvo presidida por la entrega, el acierto al clavar rejones de castigo y banderillas y el sentido del temple que demostró a lomos del caballo Berlín. Hubiera cortado por lo menos una oreja si no llega a fallar en la suerte final en sus dos turnos.

No la tiene fácil Guillermo, la sombra del papá le va a pesar mucho, pero tiene calidad y valor. Vamos a ver cómo se desarrolla su carrera en México.

LOS ENCINOS Y VILLA CARMELA / HERMOSO DE MENDOZA, PONCE, PAYO y FONSECA

Toros de Los Encinos Villa Carmela (5º bis) como sobrero, justos de presentación, mansos, nobles y con poca movilidad en general.

Guillermo Hermoso de Mendoza: Silencio y palmas.

Enrique Ponce: Silencio y oreja.

Octavio García “El Payo”: Palmas y silencio.

Isaac Fonseca: Oreja y silencio (1 aviso).

Plaza de Toros de Provincia Juriquilla. Lleno.


Descubre más desde DE SOL Y SOMBRA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Anuncios