Crónica de Aguascalientes: Torería y apuntes de toreo puro.

Enrique Ponce tuvo una triste despedida en Aguascalientes, en tarde triunfal para los mexicanos Joselito Adame y Héctor Gutiérrez.

Por JC ValadezDe SOL y SOMBRA.

Detalles técnicos, destellos de arte y dos faenas importantes, se produjeron este sábado en la Monumental de Aguascalientes en su 50° Aniversario.

El festejo arrancó con un homenaje a Fermín Espinosa “Armillita”, que formó parte de aquel cartel inaugural de 1974 que completaron Manolo Martínez y Eloy Cavazos.

Es extraño, pero después de haber protagonizado una de sus mejores tárdes en México durante la despedida de Miguel Espinosa “Armillita” en este misma plaza, el toreo de Enrique Ponce nunca acabó de cuajar en Aguascalientes. Hoy por ejemplo se despidió con más pena que gloria de la Monumental, tras dos faenas anodinas y superficiales a dos toros de ínfima presencia. Pero esta ha sido siempre la historia de Ponce en México y su verdadero legado en nuestro país: Faenas a toros chicos, anovillados y generalmente mansos.

Ponce y los teofilos. El final de una época.

A su primero le instrumentó un par de series con algunos derechazos rescatables, aunque abusó de utilizar el alivio del pico. Falló con la espada y por esta razón no se le concedió la oreja. También sacó a relucir la monserga del pico en su segundo. Un toro que no le permitió estructurar una faena, por lo que solo se dedicó a amontonar pases. Cuando sintió que el público entendió que aquello era imposible, ya no vio la necesidad de esforzarse y se fue por la espada entre algunas protestas de una afición que no pudo verle triunfar, pero que aún así le dedicó una sonora ovación en reconocimiento a su larga trayectoria en los ruedos.

Joselito Adame cortó una oreja de su primero tras una faena que no se basó en exquisiteces, aunque sí tuvo una acabada técnica. La sorpresa fue que esa técnica no le bastó para triunfar con el quinto toro, al que le hizo hasta lo imposible para que embistiera, intentando sacar pases como lo hace un pecador que captura sardinas en algún litoral bajacaliforniano. Al final pese a su esfuerzo, la faena no terminó por romper y se retiró entre algunas palmas.

Brindis de Joselito a Ponce.

Lo más hondo y artístico del festejo lo hizo Héctor Gutiérrez con el sexto, un toro bravo y pastueño, al que le hizo un faenón de altos vuelos con series de toreo puro de una exquisitez especial. Para conseguir algo así hay que saberse bien la papeleta, hay que vibrar de sentimiento, hay que despejarle el camino a la inspiración y eso fue precisamente lo que hizo Gutiérrez con el de Teófilo Gómez. Lo mejor llegó en las series con la izquierda, cargando la suerte, imprimiendo hondura desde la naturalidad y adormeciendo la acometida de la res en la magia del temple. Después cuando cerraba la tanda con el pase de pecho, vimos por momentos el toreo de verdad. Los pases de pecho que dio Héctor fueron a la antigua usanza, sin forzar la postura, pero echándose por delante todo el toro para darle la salida por el hombro contrario. Vino después el estoconazo, cobrado a ley y las dos orejas ante el delirio de un tendido que sabe que en Héctor Gutiérrez, está el futuro de la tauromaquia local y quizás hasta el de la nacional. Claro, si continúa por el mismo sendero y no se duerme en sus laureles.

Su primero fue un manso reservón, que no sirvió más que para el destazadero, aun así Héctor le hizo una faena muy responsable y valiente.

En el ocaso del festejo Joselito Adame intentó dar réplica al vendaval de torería de Gutiérrez, y regaló un toro de su propio hierro: La Asunción, al que le hizo su repertorio habitual y con el que salió, como dicen, a por todas. Se afanó en los lances de capa y en la profusión de los muletazos, donde dominó plenamente a su astado. Al final obtuvo un triunfo que si bien no fue amplio, sí fue legítimo para que acompañará a Héctor Gutiérrez en su salida en hombros.

Fue una semana intensa para Joselito Adame en su tierra.

En Resumen

Hoy nuevamente se volvió a comprobar en la Monumental que los toreros de arte muchas veces pueden ser desconcertantes. Pero todos tienen su sello. Basta que se les brinde la ocasión y hacen el apunte del toreo puro, como el que hizo Héctor Gutiérrez, en una tarde que le debería de valer para que los empresarios lo tengan en cuenta en sus próximas ferias, pero con todos los honores.

TEÓFILO GÓMEZ, LA ASUNCIÓN / PONCE, ADAME Y GUTIÉRREZ

Toros de Teófilo Gómez, faltos de trapío en líneas generales, nobles y mansos, entre los que destacó el 6° y un toro de regalo de La Asunción (propiedad de Joselito Adame) que tuvo calidad.

Enrique Ponce: Silencio y ovación.

Joselito Adame: Oreja, palmas y oreja.

Héctor Gutiérrez: Palmas y dos orejas.

Incidencias: Héctor Gutiérrez y Joselito Adame salieron en hombros. Se inauguró una placa conmemorativa en el patio de cuadrillas, para rememorar los 50 años de alternativa de Fermín Espinosa “Armillita”.

Aguascalientes, Ags.- Plaza Monumental. Corrida del 50 Aniversario. Tres cuartos de entrada.


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