Por Jesús Bayort.
Al 2025 le pedimos salud para Morante de la Puebla, que volverá a ser el puntal de la temporada por compromiso personal y necesidad global. Está dispuesto a asumir esa responsabilidad que parece querer soltar la otra gran figura del momento. Tras reunirse el día de los inocentes en tierra portuguesa con Ramón Valencia, aceptó la oferta del empresario para que en lugar de las cuatro tardes que tenía previstas, sean nuevamente cinco (Domingo de Resurrección, Feria de Abril y San Miguel). El abono lo necesita. Pese al día escogido, esta información no es ninguna inocentada. De su estado de salud pende Sevilla, y también la temporada. Y así lo tiene asumido, comenzando desde este martes un intenso plan de preparación para reaparecer con todas las de la ley. ¿Y después de él, quién? Ni Roca Rey pretende torear más de dos tardes en el abono, ni por el momento hay fumata blanca con Juan Ortega, para el que podrían mandar como emisario en las negociaciones a Ramón Valencia Canorea. Por lo tanto, no descarten mayor presencia en el abono de los dos nombres casi seguros del Domingo de Resurrección: Daniel Luque y Alejandro Talavante. Para algunos medios, esta semana ha sido noticia que el torero del Perú ha aparecido anunciado el Domingo de Resurrección en la plaza francesa de Arlés, pese a que el pasado 23 de diciembre este periódico ya publicó que no toreará en Sevilla por Pascuas. Entre sus motivos, disminuir su presencia en el abono y cederle el merecido hueco a Daniel Luque, con quien de momento seguirá sin torear.
A los reyes magos de la empresa Pagés uno le pide nombres nuevos en los carteles, principalmente en esas tardes de preferia que a veces, sólo a veces, parecen estar trazadas por influjo mercantil. Frente a los que parecen ser cromos de otras empresas, nombres como los de un Jiménez Fortes que cuajó en su única tarde del año (Málaga) una de las grandes faenas de la temporada. Diría que su nombre encaja perfectamente en la corrida de Santiago Domecq, pero es que la divisa jerezana, como gran triunfadora del 2024, merece al menos una tarde en farolillos. Del prestigioso elenco ganadero anunciado se espera, o desea, un catálogo semejante para las novilladas con picadores. No será este humilde escriba quien le dé a los gestores de la calle Adriano una solución que perfectamente conocen: mandar a Santi Ellauri y Manolo Tornay con un cheque en blanco a las mismas ganaderías que lidiarán en primavera y septiembre. «Ganadero, ponga usted el precio que quiera por una corrida de plaza de segunda categoría para el año que viene, que se la lidiamos entre mayo y junio como novillada en Sevilla». Apostar por el futuro lo llaman.





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