Ernesto Javier Calita ha estado envuelto en la fiesta brava desde que nació. De padre mexicano y madre española. Su padre además de haber sido torero también fue empresario taurino, por lo que siempre ha estado vinculado a la tauromaquia de manera muy directa.
Nació en Naucalpan, Estado de México, hijo de padres mexicanos y españoles. A la edad de 13 años empezó a torear como niño torero, luego fue a la escuela taurina de Sevilla en España donde estuvo por un lapso de cuatro años como novillero.
Fue en el 2009 a su regreso a México cuando tomó la alternativa en la Plaza México. A la fecha, ya son 15 años como matador profesional. Ha toreado en las principales plazas de México y España como Madrid, Sevilla, Málaga, Barcelona.
En entrevista, el matador explicó que a lo largo de su trayectoria ha tenido diferentes etapas y procesos de aprendizaje.
“Primero como niño torero pude vivir cosas increíbles jugando al adulto, pero la verdad que tampoco era consciente de la responsabilidad y la seriedad de esta profesión. Hasta que voy a España me doy cuenta de la exigencia y lo que representa ser torero”.
Previo a tomar su alternativa sufrió una cornada muy fuerte lo que le hizo comprender la exigencia y dureza de esta profesión.
“Tomé la alternativa en la Plaza México pensando que todo iba a ser un camino muy fácil porque la verdad que de novillero se me habían dado las cosas en Europa y la verdad que fue todo lo contrario, volví a empezar de cero, no se me abrían las puertas, fueron nueve años los que me tarde en regresar a la Plaza México donde finalmente pude triunfar y obviamente esa fecha la recuerdo con cariño”.
Desde el 2019 hasta la fecha, Ernesto Javier Calita ha podido vivir cosas muy importantes toreando en las principales plazas del país y el extranjero.
Este viernes, se presentará nuevamente en la Plaza de Toros Nuevo Progreso en la corrida de las luces, festejo en que se venera a la Virgen de Zapopan junto los matadores Borja Jiménez y con Diego Sánchez con un encierro de Barralva.
“Sin duda es una gran responsabilidad, un gran compromiso. Guadalajara es una de las plazas no sólo más importantes de México sino del mundo taurino, en general representa mucho para los toreros, sobre todo para los mexicanos porque marca una pauta y proyecta mucho el futuro y la carrera de los toreros”, comentó.
En su última corrida en esta plaza en octubre del 2023, cortó la última oreja de la tarde.
“La verdad estoy muy motivado, ilusionado, voy muy estable mentalmente. Se torea como se es y se torea como se está”, concluyó Ernesto Javier Calita parafraseando al famoso matador sevillano Juan Belmonte.
Publicado en El Informador





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