Por Luis Ernesto Carvajal.
Quinta corrida de la temporada de reapertura de la Plaza de Toros Nuevo Progreso. Escasa entrada con menos de ¼ de asistencia con toros del hierro Campo Hermoso desiguales en presencia y siendo débiles, mansos y descastados en su “juego”.
Luis David se gustó toreando y nos menguó el disgusto de una mansada de Campo Hermoso de las que alejan a los aficionados de la plazas. Uno a uno fue el desfile de inválidos que envió Pablo Suárez a la Nuevo Progreso con una afición que no perdonó el desatino.
Luis David Adame tuvo los momentos más destacados del festejo. El hidrocálido estuvo entregadísimo toda la tarde pendiente de la lidia, cubriendo el tercio de banderillas con decoro y muy solvente con la muleta. Con el primero de su lote se gustó toreando de capa entre chicuelinas y gaoneras de gran factura. “Bonito” de nombre y lámina dejó lo poquito que tenía dentro en la muleta bien plantada de Luis David que brilló con la mano diestra en un par de tandas. Las dosantinas muy templadas pusieron al público tapatío en pie que pronto volvería a su asiento decepcionado después de ver pichar a Luis David hasta en 3 ocasiones. Todo se vino abajo y se fue silenciado.

Con el segundo de su lote volvería a lucirse con la capa ejecutando un par de faroles de rodillas con toda la disposición de triunfar. Desde las chicuelinas notamos que el toro le daría poco recorrido pero que el de “en medio” de los Adame aprovecharía cada embestida. Comenzó la faena con un péndulo por la espalda y una tanda muy coreada por derecha. Recordó su apellido y exigió música para amenizar su faena, de ahí en delante todo vino a menos. Volvió a pinchar en dos ocasiones y se regaló una vuelta al ruedo que bien “le debíamos” por su buena actuación en su primer burel.
Alejandro Talavante y Fermín Espinoza “Armillita” tuvieron una actuación intrascendente y es que no podía ser de otra manera ante semejantes “mesas” disfrazadas de toros que ante cualquier intención de bajarles la mano era el pretexto perfecto para rodar por la arena. Un petardo en toda la regla de la ganadería Campo Hermoso que a demás de enviar un encierro podrido no cumplía con el trapío necesario para venir a Guadalajara.
El último cartel de éste fin de semana taurino en la Perla Tapatía lo integran la máxima figura del toreo el peruano Andrés Roca Rey con un encierro de Villa Carmela y alternando con Octavio García “El Payo” y Diego San Román.
Que Dios reparta suerte y que hoy nos permita cambiar el mal sabor de boca de las últimas dos tardes.
Foto: Erick Cuatepotzo.






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