Con 19 votos a favor, 9 en contra y 8 abstenciones, el Congreso del Estado de Michoacán aprobó el dictamen que prohíbe las corridas de toros y la pelea entre animales en el territorio estatal; se exceptúa la charrería y jaripeos, y también se mantienen las peleas de gallos, aunque implique derramamiento de sangre, uno de los aspectos que incluye la aprobada ley que refiere la prohibición de las peleas de animales de cualquier especie.
Los votos en contra incluyeron argumentos sobre que el dictamen es contradictorio e impreciso o “hecho al vapor”, en el sentido de que se prohíben los eventos donde haya derramamiento de sangre “clandestinos o autorizados” y que las peleas de gallos incluyen este tipo de violencia animal, además, de que no se tuvo la capacidad para dialogar con los sectores involucrados.

El decreto discutido, votado y finalmente aprobado, que entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado de Michoacán, indica que “queda estrictamente prohibida la realización, promoción, organización o participación en espectáculos públicos o privados, en los que se cauce derramamiento de sangre, sufrimiento físico, muerte de animales como parte del entretenimiento o atracción principal”.
La disposición incluye peleas de animales de cualquier especie, ya sean clandestinas o autorizadas; eventos taurinos, como corridas de toros y novilladas, así como espectáculos o eventos en los que se utilicen animales con fines de entretenimiento que impliquen maltrato físico, heridas, mutilaciones o cualquier forma de sufrimiento innecesario.

Respecto a las sanciones, establecidas en las disposiciones de la reciente ley aprobada, se especifican multas económicas de 4 mil Unidades de Medida y Actualización; clausura temporal o definitiva del lugar donde se lleve a cabo el evento; inhabilitación de permisos y licencia para los organizadores o responsables del espectáculo.
Asimismo, se indica que en caso de reincidencia, las sanciones se incrementarán hasta el doble de la pena inicial.
Durante la sesión, el diputado Alfonso Janitzio Chávez Andrade (Partido Acción Nacional) criticó la medida, calificándola como una “tiranía de las minorías” que impone su visión sobre la mayoría. También advirtió sobre el riesgo de que el Estado continúe interviniendo en las decisiones culturales y personales de la sociedad. “Hoy son los toros, mañana será el jaripeo, la charrería o incluso el fútbol”, sostuvo.

La aprobación de la iniciativa se llevó a cabo en medio de protestas tanto de defensores de los derechos de los animales como de aficionados a la tauromaquia. Mientras los primeros celebraban la decisión como un paso hacia la erradicación de la violencia contra los animales, los segundos lamentaban el impacto cultural y económico que traerá la prohibición.
Publicado en la Voz de Michoacán




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