Como es bien sabido, Rodolfo Gaona Jiménez (1888-1975) conocido como: ‘El Califa de León’ por haber nacido en esa ciudad guanajuatense, fue uno de los grandes toreros mexicanos.
Gaona hizo su presentación el 1 de octubre de 1905 en la Plaza El Toreo* de la ciudad de México; recibió la alternativa de manos de Manuel Lara ‘Jerezano’ en la plaza Tetuán de las Victorias de Madrid el 31 de mayo de 1908.
Dos razones importantes motivan mi crónica de hoy: una, que el pasado día 12 de abril se cumplieron cien años de que aquel matador se despidió de los ruedos en una corrida extraordinaria, y la otra, que en este año se cumplen cincuenta años de su fallecimiento.
En su memoria traemos un episodio de Gaona toreando en Toluca en el año 1923.
Un día de ese mes y año se suspendió la corrida de toros en la ciudad de México, por lo que se trajo la corrida a ‘la alegre y coquetona placita de Toluca’, en la que el diestro Gaona, alternó con Marcial Lalanda, La corrida atrajo a nuestra ciudad alrededor de 4,000 aficionados capitalinos que arribaron en automóviles y en tren, apiñados inclusive arriba de los vagones.
La revista ‘Jueves de Excelsior’ hizo la reseña:
‘Los toros de Atenco que fueron los últimos de la camada de ese año, dieron un buen juego, sobresaliendo el toro corrido en segundo lugar. Los otros cumplieron y no presentaron grandes dificultades en toda la lidia.
Gaona, deseoso de demostrar lo que vale como torero, derrochó voluntad, toreando a su primer toro a la verónica con el arte peculiar en él. Su faena de muleta fue concienzuda y mató bien. En el segundo hizo una breve labor muleteril y acabó con una media estocada en las agujas. Sobresalió en el tercer toro, al que puso cuatro excelentes pares de banderillas, y luego hizo una faena de muleta, compuesta de pases de diferentes estilos, y en los que sobresalieron tres molinetes, dados materialmente entre los pitones de la fiera.
Entró a herir tres ocasiones a volapié, con una enjundia pocas veces vista en él. Las dos primeras ocasiones que pinchó, el público lo ovacionó y la música tocó en su honor, ya que cada uno de sus pinchazos equivalía a una estocada.
Lalanda no fue en zaga, muleteó valiente y cerca con ambas manos y acabó con este toro con una estocada hasta lo rojo y un descabello al primer golpe.
En el cuarto dio unos cuantos lances con el percal, puso dos buenos pares de banderillas y levantó al público de sus asientos con una faena de muleta, en la que se pudieron admirar un pase cambiado con la zurda, tras naturales, también con la misma mano, uno de pecho, otro natural en que se apretó tanto que recibió un palotazo en el brazo. En el último fue breve con la franela y para matar necesitó una estocada completa, entrando con habilidad.
Gaona y Lalanda compartieron ovaciones y dejaron satisfechos a los aficionados de México y a los de Toluca.
Publicado en El Sol de Toluca por Gerardo Novo.
* Fe de erratas, en 1905 la Plaza De Toros El Toreo de la Condesa aún no existía, ya que se inauguró el 22 de septiembre de 1907. En 1905, el máximo coso de la capital era la antigua Plaza de Toros “México” de la Piedad (ya que se ubicaba a un costado de la antigua calzada México-Piedad. Actualmente avenida Cuauhtémoc). Dicha plaza era regenteada por quienes construyeron El Toreo de la Condesa. Una sociedad conformada por los directores del semanario taurino “El Toreo”, entre quienes destacaban como editores y escritores el doctor Carlos Cuesta Vaquero, alias “Roque Solares Tacubac, y el diestro sevillano Diego Prieto “Cuatro Dedos”. Gaona debutó en la capital justo en dicho coso, en la “primer” Plaza México, más no en el Toreo de la Condesa – Fermín Josep Arrufat.






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