Curro Romero ha recibido el alta esta mismo martes y ya está en casa tras su paso por el hopital. El 1 de mayo comenzó a encontrase indispuesto, con fiebre alta y problemas respiratorios. Como en otras ocasiones, su mujer, Carmen Tello consultó con los doctores habituales del torero y no hubo duda de que era necesario el ingreso.
Acudió a urgencia en el centro Virgen de la Macarena, donde se encuentra todo su historial médico, y se quedó ingresado. A pesar de que durante estos días ha habido informaciones contradictorias sobre su estado de salud, finalmente ha superado esta crisis, como nos explica la propia Carmen Tello, quien siempre es la encargada de dar la última hora de su marido.
“Lo primero que quiero es dar las gracias por toda las personas que han estado pendientes de Curro y, por supuesto, al hospital y a todo el cuadro médico. Me ha sido imposible contestar a todos los mensajes que he recibido y que demuestran lo mucho que se le quiere. Gracias a Dios ya le han dado el alta y seguirá con el tratamiento de antibióticos aquí en casa. Es un hombre muy fuerte, fortísimo. Llegó muy mal al hospital, con 40 de fiebre. Y desde ayer ya está limpio de microbios”.
El torero, de 91 años, fue operado el año pasado en el mismo centro hospitalario cuando se rompió el fémur en un accidente doméstico. Estaba desayunando y no esperó a que le ayudaran a levantarse.
“Estuvo aguantando el dolor dos días hasta que le dije que no podía seguir así y nos íbamos al hospital, que daba igual lo que dijera. Y me hizo caso. Retrasaron la operación por el tema de los anticoagulantes. Curro es un hombre muy sufrido”, nos contaba Tello, siempre a su lado, cuidándolo y ejerciendo, cuando toca, de enfermera.
Con información de Vanitatis.





Deja un comentario