Declaraba el día de hoy Joselito Adame al periodista Guillermo Leal del periódico Reforma: “Ya son varias corridas las que llevo en Madrid, entre 16 y 18, no las llevó contabilizadas. Pero las que más me han marcado han sido mi confirmación de alternativa y cuando corté mi primera oreja. Ahora me siento más nervioso que antes, en esta ocasión sin duda estoy muy responsabilizado, tengo esos pensamientos diarios, fuertes. Hecho la vista atrás y digo, ¿qué me da tranquilidad?, que he tenido buena preparación, tengo un gran bagaje y que he tenido tardes importantes en esta plaza”, finalizó.
Lamentablemente esta tarde el resultado no fue el que todos los mexicanos hubiéramos deseado para Joselito en Madrid.
De SOL y SOMBRA.
Como en cada festejo donde se presenta un torero mexicano en Madrid, en esta ocasión les presentamos cómo observaron algunas de las plumas mas importantes de la prensa, la actuación del mexicano Joselito Adame en Las Ventas de Madrid:
Luis Cuesta – De SOL y SOMBRA: Temple, quietud y ligazón. Esa fórmula era la clave para que Joselito Adame pudiera triunfar el día de hoy en Madrid. Pero esos tres componentes no se conjuntaron al mismo tiempo y solamente aparecieron en algunos momentos. Con su primero, un toro noble encastado con mucha movilidad -que tuvo una lidia demasiado desordenada en varas y banderillas– Adame estuvo algo inseguro y precavido en algunos momentos, aun así le realizó una faena tesonera. Hay que agregar que el viento le molestó durante toda su labor. Quiso matar recibiéndolo pero pinchó.
Su segundo también tuvo movilidad y nobleza, pero había que darle la distancia correcta y llevarlo muy templado, sin embargo hoy no estuvo fino el de Aguascalientes. Se hartó de pegarle pases con la muleta, pero su labor transcurrió entre altibajos y algunos pasajes marcados por la destemplanza que le obligaron a rectificar terrenos en varios momentos. Al final, la faena que le brindó a la gobernadora de Aguascalientes Teresa Jiménez y a su esposo el ganadero Luis Alberto Villareal, tuvo poco impacto en el tendido y se retiró en silencio tras señalar un certero espadazo. Hay que apuntar que la corrida de Lagunajanda ha sido una de las más parejas del abono Isidril, con buenas hechuras y algunos toros que ofrecieron posibilidades.
Zabala de la Serna – El Mundo: Joselito Adame se convertía en el mexicano que más paseíllos ha hecho en Las Ventas. Pendía una reivindicación en su capote de paseo: Vive Libre. Es el eslogan por la defensa de la tauromaquia en México, en Aguascalientes, su tierra. Ocupaba una barrera Teresa Jiménez, la gobernadora hidrocálida. Le brindaría la muerte del quinto toro, que tuvo sus notas más reseñables por la mano derecha. Y Adame se las exprimió adaptándose a la velocidad que traía e iba perdiendo conforme avanzaba la serie. Esa cosa que tiene la movilidad sin el empuje de la bravura. Estructuró una obra formal, eficazmente resuelta con el acero. Su toro anterior tuvo el sello de casi toda la corrida de venirse más que de irse. Una movilidad que entra por los ojos, que no puedes atacar, porque además tuvo su nobleza y su trajín, pero para darle otro tipo de fiesta, más que torear. Cuando hace falta entrega y colocación de las caras. O sea, corrida más para Pamplona que para Madrid.
Sixto Naranjo – COPE: Joselito Adame, que sumaba su paseíllo número 600, tuvo el lote más claro. Su primero fue un colorado con calidad y fijeza que merecía más. Pero el mexicano nunca se asentó, toreando siempre al hilo del pitón, sin temple ni continuidad.
Con el quinto, un toro largo y de imponente presencia, volvió a dejar una faena dilatada, deslavazada y sin emoción. Ni siquiera la espada, su último recurso, le ayudó a remontar la tarde.
Marco Antonio Herrero – Cultoro: Joselito Adame regresó a Madrid tras dos años de ausencia y se encontró con el toro más bonito del encierro, que echó en el lugar tercero para gozar de su humillación desde un metro antes del embroque, y con un toro negro de cabos finos que fue el de menos calidad en la arrancada, pero el de más transmisión. Con ambos quiso mucho, pero no encontró ese punto de hacer cada muletazo mejor. Porque pases hubo muchos, lo que faltó fue profundidad. Tanto para sentir el trazo como para que lo sintiera el tendido, y por eso no llegó a él cuanto quiso transmitir el mexicano. Pero no se le puede echar la culpa al empedrado, sino buscar dónde estuvo la falta. Porque es obvio que alguna hubo.
Antonio Lorca – El País: Caso parecido es el de Adame, que no toreaba en esta feria desde 2019, y no ha debido marcharse satisfecho. Tampoco se le vio a gusto, ni por su sosa labor ni por la respuesta silenciosa del público.
Paco Aguado – EFE: El lote más definido, para bien, fue el del mexicano Joselito Adame, pues enlotó como tercero de la tarde un fino colorado que repitió y metió la cara desde que lo recibió de capa hasta que lo mató con escaso acierto. Entre tanto, esperándolo con el engaño muy retrasado, sin reposo ni asiento, el veterano diestro de Aguascalientes no sacó ni un solo momento estimable antes de fallar con la espada. Pero también el quinto, un aparatoso ejemplar de largo cuello, se dejó hacer sin mayores dificultades de principio a fin de una extensa e inexpresiva faena que estuvo plagada de medios pases defensivos, sin apuesta alguna por la sinceridad por parte de Adame.
Alejandro Martin – El Adelantado: Disposición capotera de Adame para recibir al tercero de la tarde, un ejemplar colorado, armónico y fino de hechuras. Tuvo casta y acudió con prontitud a los engaños aunque la faena no cogió vuelo, pese al firmeza de Adame. Probó la suerte suprema recibiendo, pero terminó pinchando. Después, tuvo enfrente a un astado alto estrecho de sienes y algo agalgado, que manseó en los primeros tercios. Quitó Adame por chicuelinas y tafalleras y luego se mantuvo seguro y muy despejado, con una importante tanda por el pitón derecho. El animal perdía las manos y no tenía clase; lo que impidió que despegara el trasteo. Finalizó de un espadazo certero y su labor fue silenciada.
Alejandro Jiménez- Mundotoro: De idéntico comportamiento fue el lote de Joselito Adame. Dos toros que tuvieron movilidad, venían con prontitud, pero les costaba irse al apoyarse sobre las manos. De viajes por dentro a partir del tercero. Una falta de entrega que negaba el toreo reposada y exigía rapidez en las formas para adaptarse a la velocidad de unos astados que se vinieron abajo cuando Joselito Adame intentó ligar con mando, acabando sus embestidas con poca transmisión.
Patricia Navarro – La Razón: Noble y de buena condición el tercero con el que Joselito Adame cumplió, pero la faena no alzó el vuelo. También se dejó un quinto, que tuvo buen fondo y empujó en en engaño del mexicano con franqueza. La faena no compactó. Tandas cortas y sin acabar de exprimir las bondades del de Lagunajanda por lo que la faena no trascendió.
Gonzalo I. Bienvenida – Aplausos: El quinto fue un toro fino, tocado arriba de pitones. Estrecho de sienes. Joselito Adame lo recibió con lances a favor de obra. Quitó después con chicuelinas y tafalleras. En el caballo se durmió sin pelea de verdad. En la muleta fue un toro con mayor movilidad que fondo. Adame tiró de raza en una seria actuación en la que logró muletazos largos. Se acabó pronto el recorrido. A pies juntos logró otra serie reseñable.
Con el tercero el mexicano tiró de técnica para limpiar los muletazos con buen oficio. Quiso ligar más de lo que el toro permitía quedándose fuera lo cual afeó la faena y despertó protestas. Tres pinchazos y estocada. Silencio.
Jaime Roch -El Periódico de España: Noble, también con fijeza y con buen son fue el quinto, pero con esa acometividad por el pitón izquierdo propia de la casta. Fue manejable, pero difícil para Joselito Adame, aunque estuvo templado y resolutivo, pero diciendo más bien poco. O nada. Lo más importante fue la ejecución de la suerte suprema, pura y hecha con rectitud.
Tanto a ese toro como a su primero, el espada mexicano le pegó mucho pases sin ruido. Voluntarioso. Pero poco más. Sin decir nada más.








Andrés Amorós – El Debate: Es bien conocido en Las Ventas Joselito Adame, figura de México: es un buen profesional, con muchos recursos, pero el toro que aquí se lidia no es el de allí; la exigencia de la afición, tampoco. La de esta tarde es su corrida de toros número seiscientos (sí, seiscientos, no es una errata); en Las Ventas, la número dieciocho. Es el mexicano que más veces ha actuado aquí. Han acudido a verlo no pocos compatriotas. En su capote de paseo, luce el lema de una campaña, en defensa de la Fiesta, tan atacada ahora en México: «Vive libre». El tercero hace sonar el estribo, en varas; se mueve, a su aire. Brinda al público. El toro tiene mucha movilidad pero embiste irregular. Con gran oficio y seguridad, Joselito lo mete en la muleta aunque los pases son desiguales, como las embestidas. Como el toro se ha movido mucho, intenta matar a recibir pero no acierta, ni tampoco al volapié, hasta la tercera entrada.
El cuarto pega cabezazos en el caballo, no se deja picar hasta la tercera vez. Quita Adame por chicuelinas y espaldinas, dejando pasar al toro. Brinda a la Gobernadora de Aguscalientes. Comienza haciendo la estatua: el toro pasa pero eso no ayuda a dominarlo; en los derechazos, el animal repite pero protesta; por la izquierda, embiste muy descompuesto. Con veteranía y habilidad, le saca algunos muletazos y mata de una buena estocada.
Ángel González – ABC: Por su parte, el mexicano Joselito Adame pasó de puntillas sin hacer ruido. Ni bien ni mal, una actuación sin relieve sin especial lucimiento. Fácil, voluntarioso, pero ante dos toros con movilidad y prontos en sus arrancadas les faltó algo más que lo que ofreció el veterano diestro.
Juan José Cercadillo – El Confidencial: Adame, valor andante, se estrelló con esos toros que ni te dan ni te quitan. Ni te dan el triunfo ni te quitan la vida. Y en esa casi medianía esta plaza tan exigente, tan cansada, encasillada, ensimismada y prepotente no valora los esfuerzos de los toreros, como el del mexicano, que pasó desapercibido.
Jorge Arturo Reyes – Burladero TV: Sobre Joselito Adame, en atención a su bien ganado blasón, hagamos mejor un silencio piadoso como el que le dedicó el público toda esta tarde sin importancia de Madrid, que los santos ya deben estar llorando.
Emilio Martínez – Diario Crítico: El hidrocálido, a años luz de otras buenas actuaciones en Madrid, no quiso quedarse atrás en su ventajismo o en hacer algo destacado que llevarse al recuerdo o que apuntar en las notas.
Pablo Ramos – Desde el Callejón: El tercero que correspondió en el sorteo matutino al mexicano Joselito Adamefue un toro colorado de nombre » Papelero» de 562 kilos al que lo recibió el torero azteca a la verónica, se le pegó poco al toro las tres veces que entró al caballo de Adrián Majada. En banderillas el toro fue difícil para el lidiador debido a ser poco picado. Tras el brindis al público comenzó una faena no cogió vuelo con pasajes que no llegaron a los tendidos y tuvo que abreviar el mayor de los Adames. Pincho con la espada en la suerte de recibir en el primer encuentro y fueron varios los fallos sucesivos. Silencio.
El quinto se llamó » Sifuera » un toro negro al que paró Joselito Adame a la verónica, rematando con una buena media, en el caballo se defendió al sentir la puya y salió suelto . Pico poco y mal Benedicto Cedillo y realizó el mismo Adame el quite variado con el capote. Comenzo faena el mexicano toreando por bellos estatuarios que fueron rematados con un pase del desdén, en las siguientes tandas la faena no cuajo y se vino abajo. Está vez la estocada fue buena de colocación y ejecución. Pese a esto tardo en echarse. Silencio.





Deja un comentario