Urtasun borra a Ignacio Sánchez Mejías del Centenario del 27, ignorando al torero que fue mecenas, literato e inspiración de Lorca. La cultura taurina vuelve a ser silenciada desde el poder.
Por Jaime Herrera.
El pasado 11 de junio, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, presentó la Comisión Nacional para conmemorar el Centenario de la Generación del 27. Durante su intervención, sorprendió la ausencia de cualquier mención a Ignacio Sánchez Mejías, figura clave en la gestación de aquel movimiento literario y símbolo de la unión entre arte, modernidad y tauromaquia.
Sánchez Mejías no fue solo un torero. Presidió el Ateneo de Sevilla, fue escritor y dramaturgo y sobre todo, impulsor y mecenas del homenaje a Góngora en 1927, acto que reunió a los poetas que luego darían nombre a la generación. Su muerte en la plaza de Manzanares en 1934 inspiró a Federico García Lorca uno de los mayores poemas de la literatura española: Llanto por Ignacio Sánchez Mejías.
En esa elegía, Lorca dejó escrito uno de los versos más conmovedores y citados del siglo XX:
“Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace, un andaluz tan claro, tan rico de aventura.”
La omisión por parte del ministro ha sido interpretada como un nuevo gesto de desprecio hacia la tauromaquia y hacia quienes han contribuido desde ese ámbito a la cultura. No es la primera vez que Ernest Urtasun lanza mensajes contrarios a esta tradición, pero en esta ocasión, el silencio ha tocado también la historia de la literatura.
Sin embargo, por más que se intente callar su nombre en los actos oficiales, Ignacio Sánchez Mejías sigue vivo en la memoria colectiva. Fue un torero, sí, pero también un intelectual, un mecenas y un símbolo de su tiempo. Su muerte fue semilla de poesía. Y mientras se recite su elegía, seguirá siendo el andaluz “claro y rico de aventura” que el arte nunca olvidará.
Publicado en Diario Area




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