‘Santi’ Peláez, niño promesa del toreo.

Santiago ‘Santi’ Peláez Servin tiene apenas 10 años de edad, pero sueña con convertirse en figura del toreo.

El joven torero mexicano comenzó a los 5 años, cuando lidió su primera becerra. Desde entonces ha acumulado más de 60 participaciones en ruedos, incluidas dos encerronas que han dejado ver su evolución y valentía frente a los astados sin hacerles ningún daño.

En su corta carrera ha compartido cartel con nombres de gran prestigio como Pablo Hermoso de Mendoza, Xavier Ocampo, Bruno Aloi, Paola San Román —considerada la mejor torera mexicana—, Marco Bastida, Uriel Moreno ‘El Zapata’, Isaac Fonseca y Guillermo Hermoso de Mendoza.

Además, ha pisado algunas de las plazas más importantes de México y ya viajó a Francia, donde convivió con otros niños toreros que buscan mantener viva la tradición.

‘Este 15 de septiembre tengo mi próxima fecha. Este año he toreado bastante en comparación con los anteriores y me siento muy contento, ojalá pueda seguir así’, comentó ‘Santi’ tras concluir su segunda encerrona este fin de semana.

Un sueño heredado

El gusto por los toros le viene de familia. Su abuelo Jesús Servin ha sido pieza clave en su formación, transmitiéndole técnica y pasión. La sangre taurina corre por varias generaciones: su padre fue novillero con 80 novilladas en su haber; su abuelo materno y un tío fueron aficionados prácticos; y su abuelo paterno también se vistió de luces en su juventud.

‘En mi familia hay muchos antecedentes taurinos, por eso este gusto lo tengo en la sangre’, explicó el pequeño torero.

Aunque también disfruta jugar futbol —donde ya fue campeón goleador en equipos del Valle de México y Toluca e incluso viajó a Brasil—, su gran sueño es consolidarse en los ruedos.

Obstáculos en tiempos difíciles

El presente del toreo en México no es alentador. Con leyes más severas para evitar el maltrato animal, espectáculos emblemáticos como los de la Plaza México permanecen suspendidos, y en otros estados y ciudades como Toluca las corridas están prohibidas.

Aun así, ‘Santi’ no ha dejado de torear en festivales y exhibiciones, espacios que le han permitido seguir creciendo y mostrar su talento.

El esfuerzo detrás de la pasión

Para Jesús Servin, abuelo del pequeño torero, la afición se enfrenta no solo al debate social, sino también a un fuerte costo económico. Los viajes, la compra de vaquillas y becerros, y la renta de espacios para entrenamientos representan una inversión considerable que pocas familias pueden asumir.

‘No sabemos si llegará al profesionalismo, pero lo importante es que está disfrutando el momento, aprendiendo y mejorando. Además, combina el toreo con el futbol, donde también ha mostrado gran talento’, señaló su abuelo.

Publicado en OEM por Domingo Fernández.


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