Con 76 años recién cumplidos, Joaquín Sabina, se ha convertido esta noche en el torero con más edad que ha actuado en la Real Maestranza de Sevilla. Lo ha hecho con su voz, cumpliendo “el sueño de niño”, el del que nunca pensó que, con sus ganas de ser torero, estaría ante el público sevillano en su coso más emblemático. Ahí se ha plantado el de Úbeda cuando pasaban ocho minutos de las nueve de la noche, con un bombín casi blanco, camisa negra con lunares blancos y muchas ganas de cumplir sus “fantasías e idolatrías, porque pisar el albero de La Maestranza hace que esta noche sea muy mágica y muy emocionante”.
Pegado al taburete que le da estabilidad física y mental en su última gira, coordinado en todo momento con Mara Barros, la onubense que multiplica por dos sus cuerdas vocales cada noche, y a gusto, muy a gusto, Sabina se ha rodeado de miles de personas “sevillanas y trianeras”, que no lo es lo mismo, y para eso el maestro va a estar casi una semana an esta ciudad, con tres conciertos separados por un día de descanso cada uno, “los dos primeros para los holas y el tercero para el adiós”.

Publicado en ABC





Deja un comentario