Opinión: Morante, ¡así no!

Mi admiración por Morante de la Puebla siempre fue inquebrantable y luminosa. Ahí está la hemeroteca con un montón de crónicas desde que la época que tomó la alternativa, además de recorrer tantos kilómetros para ir a verlo torear en infinidad de plazas de toda España. Tampoco dedico esta crónica para volver a mostrar sus infinitos valores, porque los he escrito en tantas ocasiones y el reflejo son las decenas de crónicas dedicadas a él que llevan mi firma.

No son pocas las tardes de salir toreando de la plaza, de romperse las manos después de aplaudir la genialidad y magia de su capote; o de la enorme grandeza como exquisito muletero. De quien ha sido uno de los toreros más completos y a quien la historia le va a reservar un lugar en los más alto. Lo va a tener junto a José y a Juan, a Domingo Ortega y a Manolete; con Pepe Luis; con Ordóñez y Luis Miguel, con El Viti y Camino; con El Cordobés y José Tomás… Además dejando siempre en el recuerdo un ramillete de faenas que recordaremos hasta el último suspiro (que ojalá esté lejano), la del rabo de Sevilla, la de un Matilla que pinchó un año por San Miguel; en Las Ventas a un Santa Coloma de Javier Pérez-Tabernero, además de otras en esa plaza; varias en Bilbao, una tarde en Salamanca en una corrida del Pilar de hace ya un montón de ferias, o la apoteósica de San Juan de Sahagún, que fue un acontecimiento en esta última campaña. La que han llamado el año de Morante por la contundencia de triunfos en cantidad y calidad; un nombre calcado del año de Manolete por tantas tardes como triunfó y se hizo aclamar el califa cordobés en las arenas de La Monumental, donde fue Dios.

De Morante también hay que agradecer las bendiciones para defender la Fiesta en lugares que se tambaleaba, de plazas heridas por las erosiones de la desidia y devolverlas a la actualidad, incluso de darle cancha a muchos compañeros o no poner trabas en las ferias para compartir el cartel con el modesto del lugar. Es larga su beneficiosa hoja de servicios más allá de haber bebido de las mejores fuentes, las del agua torera más cristalina para hacerse un artista descomunal, junto a enorme valor y una técnica que le hizo poder con todo tipo de toros.

Además, su presencia es demandada por los todos los públicos y ha llegado un momento que se antoja imprescindible en cada ciclo, aceptando e incluso una temporada alcanzar las cien corridas; sin olvidar la actual en la que tanto estaba toreando, aunque rota por la cornada de Pontevedra de la reapareció en Melilla, con poco más de media plaza y en unas condiciones muy alejadas de la primera mitad. Sin embargo, con todas las bendiciones de ser figura, de ser aclamado, de recibir ríos de elogio… el último Morante no se ha preocupado de que haya una mínima seriedad con el toro lidiado en la mayoría de las plazas que comparece, o más bien se han preocupado mucho. Por eso la pregunta es, ¿para disfrutar y ver a Morante es necesario tragar con toros tan chicos y afeitados tantas veces? Porque a nadie escapa que Morante está lidiando un toro inaceptable y tan sospechoso de pitones.

Es lógico que cada torero quiera su tipo de toro y Morante tiene el suyo, porque desde luego como figura se ha ganado un sitio y un respeto de máxima categoría, con el bastón de mando. Pero ese mismo respeto se debe tener por el aficionado, justo cuando ya empieza saltar la voz de alarma por la mayoría de las reses a las que se enfrenta este genio de La Puebla del Río y donde la manipulación de pitones y el toro chico ya supera, incluso, a los tiempos de Manuel Benítez El Cordobés. Y Morante, que tanto ha dignificado la Fiesta debe poner coto a eso. Nadie le pide torear mastodontes, ni toros cornalones; pero si debe tener un respeto a la seriedad de la Tauromaquia y a su propio prestigio (aunque haya tantos ciegos que no vean la realidad. Porque los abusos de los últimos tiempos han colmado la gota y ¡así no!

Toros en El Puerto. Morante talavante Juan Ortega. Foto: Julio González

Por Paco CañameroGlorieta Digital


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One response to “Opinión: Morante, ¡así no!”

  1. Avatar de olopezgamboa
    olopezgamboa

    YA SE ENVICIÓ EL NIÑO CON ANIMALES A MODO DESDE HACE TIEMPO Y, NO DE AHORA DESDE HACE ALGUNAS TEMPORADAS, SE ENCARÓ A LAS AUTORIDADES TAURINAS DE ESPAÑA, CRITICÁNDOLES POR EL TAMAÑO DE LOS ENCIERROS (TOROS GRANDES Y CON DEFENSAS IMPRESIONANTES).
    HOY EN DÍA AHÍ, ESTÁN LOS RESULTADOS SE HA VENIDO IMPONIENDO, CON TOROS CHICOS Y CON SU “CHARIPÉ” DE MANIFIESTO.
    Y QUE CONSTE, YO FUI UN SEGUIDOS DE ÉL, DESDE SUS INICIOS.

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