Diego San Román, máximo triunfador de la “Corrida de las Luces” en Guadalajara

Con dos orejas y la salida a hombros por la Puerta Grande, el matador queretano Diego San Román se erigió como el gran triunfador de la Corrida de las Luces, celebrada la noche del viernes en la plaza de toros Nuevo Progreso de Guadalajara.

El clímax de su actuación llegó con el segundo de su lote, un toro exigente que no regaló sus embestidas, pero frente al cual San Román impuso su poder, temple y valor, cuajando tandas hondas y sentidas, con un toreo lleno de verdad que terminó por conquistar nuevamente al público tapatío.

Al término del festejo, el torero expresó su satisfacción por el triunfo logrado en una noche marcada por la lluvia y el entusiasmo de la afición.

“Había que triunfar, había que darle toda esa alegría a la gente que hoy hizo el esfuerzo por venir, con un clima así, lloviendo, y tenía que echar toda la carne al asador”, declaró el queretano tras su salida a hombros.

Con su primero estuvo también muy entregado, con sitio y recursos, y su labor fue premiada con una sentida ovación.

Marco Pérez debut con firmeza

Por su parte el torero salmantino Marco Pérez inició su gira americana con un compromiso de categoría en la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara. Pérez dejó ver detalles de su concepto clásico y templado, mostrando solvencia y madurez frente a un lote que no facilitó las cosas. En su primero, un toro noble pero falto de raza, toreó con ritmo pausado, aprovechando las mejores embestidas. La estocada, algo trasera, le privó de obtener trofeos.

En el último del festejo, el salmantino escuchó palmas tras una faena asentada y de buen gusto, donde volvió a destacar su capacidad de interpretación y su seguridad con los engaños, hasta que el toro decidió apagarse.

La campaña mexicana de Marco Pérez continuará este domingo en Monterrey, donde actuará en la Monumental Lorenzo Garza, frente a toros de Santa Inés, acompañado por el rejoneador Emiliano Gamero y Paola San Román.

Mala suerte para Fonseca

Lo del michoacano Isaac Fonseca fue una historia tejida por el infortunio. El sorteo le deparó los dos toros más descastados del encierro, los únicos faltos de fondo y bravura, condenando desde el principio sus posibilidades de triunfo.

El público tapatío, conocedor, percibió pronto la falta de transmisión en los de Boquilla del Carmen, que apenas se movían con la nobleza cansina de lo que muere sin querer pelear. Fonseca, fiel a su carácter entregado y combativo, intentó arrancarles algo de emoción a base de tesón y recursos, pero la materia prima no dio para más.

Ficha del festejo:

Plaza de toros Nuevo Progreso de Guadalajara (México). Corrida de las Luces. Media Plaza con clima lluvioso. Toros de Boquilla del Carmen, desiguales en juego y presentación.

Diego San Román: ovación y dos orejas.

Isaac Fonseca: silencio en su lote.

Marco Pérez: ovación y palmas.

Incidencias: La “Corrida de las Luces” volvió a envolver la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara en un ambiente de simbolismo y fervor. Bajo el resplandor titilante de miles de velas, la arena se transformó en un escenario casi místico, donde la luz y la sombra se dieron cita para honrar la grandeza del toreo. Los destellos que emergían desde los tendidos se confundían con el brillo de los trajes de luces, mientras el rumor de la multitud acompañaba el lento caminar del paseíllo.

Fue una jornada en la que la fe, la tradición y el arte taurino se fundieron en un mismo compás, iluminando la memoria colectiva de los aficionados tapatíos.


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