Feria de Tlaxcala: La típica mansada.

La tercera corrida de la Feria de Tlaxcala 2025, finalizó con tres orejas para el mexicano Uriel Moreno ‘El Zapata’, mientras que el español Pedro Gutiérrez ‘El Capea‘ -que se despedía- y Diego San Román no lograron cortar apéndices.

El juez de plaza rechazó la corrida anunciada de García Méndez, la cual fue sustituida por tres de El Vergel, noblotes en general, y tres descastados de Montecristo. La plaza registró tres cuartos de entrada.

No hubo enmienda eficaz tras la poca presencia del encierro del sábado. La decisión de rechazar el encierro de García Méndez tan solo dejó ver un par de toros nobles pero poco o nada de casta. Uno facilitó la puerta grande de ‘El Zapata‘, quien inició su tarde saboreando el éxito que le garantiza su papel de héroe local. Logró dos orejas de un jabonero anovillado y sin casta que se empleaba con nobleza por ambos pitones. Faena sin reposo, ni temple. Quizás fueron rescatables algunos naturales y unos molinetes en tablas. No faltó su espectáculo de banderillas. Mató de un bajonazo.

Con la puerta grande asegurada ‘El Zapata‘ recibió al cuarto de la tarde con largas y faroles de rodillas. Se moderó en banderillas y quiso dar una versión más ortodoxa y quieta en la muleta. No lo logró entre otras cosas, por el poco recorrido de un ejemplar sin fondo de Montecristo. Retomó su estilo eléctrico con molinetes y pases por alto sobre pies que gustaron al público, más no al aficionado entendido. Mató de estocada en buen sitio y logró llevarse otra oreja sin mucha historia.

Se esperaba un nuevo triunfo de Diego San Román en Tlaxcala, pero un lote imposible se lo impidió. Su primero fue un toro de triste estampa y poco recorrido, escaso de casta y protestón, al que despachó de tres descabellos. Cerró plaza el torero de Querétaro con un toro de Montecristo voluminoso pero feo de tipo. Con la muleta Diego San Román intentó estructurarle una faena entre una concurrencia que se distraía en gritos discordantes. San Román aguantó y tragó mucho, pero el toro se volvió más áspero y finalmente optó por torearlo de pitón a pitón. Mató de estocada y descabello. Palmas para el diestro.

El adiós de Pedro Gutiérrez ‘El Capea’ en Tlaxcala inició con un ejemplar noble y colaborador. Desarrolló su habitual tauromaquia nerviosa y dubitativa, acelerada y de trazo corto. Hubo un ‘lapsus’ de reposo y quietud corriendo la mano en muletazos con ambas extremidades. Pronto se volvió a descomponer. Caló al toro con una estocada trasera y se retiró en silencio.

Con otro astado de Montecristo sin fuerza ni trapío realizó una faena insulsa, pero con el mérito de encontrarle la distancia y realzar un toreo a media altura para que el toro no rodara por la arena. Dejó una estocada desprendidos y finalizó su labor tras acertar con el descabello.

Tlaxcala, Tlax. Plaza Jorge Aguilar “El Ranchero”. Segunda corrida de feria. Tres cuartos entrada. Toros de El Vergel y Montecristo algunos justos de presencia y fuerza. Todos mansos y nobles en líneas generales.

Uriel Moreno “El Zapata”: Dos orejas y oreja.

Pedro Gutiérrez “El Capea”: Silencio y vuelta.

Diego San Román: Palmas tras aviso y palmas.

Por Borja Ilián – Publicado en abc.com.py


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