Hay plazas que no se eligen: te eligen. Héctor Gutiérrez vuelve a Plaza de Toros Nuevo Progreso con la calma del que conoce el camino y el respeto del que sabe lo que está en juego siempre en este escenario. Este domingo, a las 16:30, abrirá la Feria de Aniversario con seis toros de Ganadería Teófilo Gómez, en una de esas tardes inaugurales que son claves para el futuro en la temporada de un torero emergente, como es el caso de Héctor.
Gutiérrez compartirá ruedo con Sergio Flores y con el sevillano Juan Ortega, y en su voz se advierte algo más que cortesía. De Ortega habla con entusiasmo de quien reconoce a un referente estético, un torero de culto al que hay que observar con mucha atención. De Flores subraya el filo, el valor y la capacidad del tlaxcalteca para sostener tardes de presión. “El cartel tiene todos los ingredientes”, dice.

Guadalajara, insiste, es su segunda casa. No es una afirmación al aire, sino un recuento de su biografía: aquí triunfó de becerrista, creció de novillero, tomó la alternativa y triunfó con mucha fuerza. La afición lo sostuvo y lo recuerda. Después de Aguascalientes —confiesa—, este público es su consentido.
De esta manera Gutiérrez se declara listo, pero sabe que el toreo no se proclama ante la prensa: se confirma en el ruedo. El domingo, Guadalajara volverá a medirlo con lupa porque sabe perfectamente de lo que es capaz este torero cuando se acomoda con un toro. Y eso, en esta plaza, es una exigencia mayor.






Deja un comentario