Por J.C. Valadez – De SOL y SOMBRA.
La cuarta corrida del Serial Taurino León 2026 se saldó con un balance discreto pero digno, en una tarde donde Emilio de Justo y Arturo Gilio cortaron una oreja cada uno, mientras Bruno Aloi no tuvo su tarde frente a un encierro de Santín de juego desigual.
El español Emilio de Justo debutó en León con éxito y, al fin, se vio torear. Hubo toreo, toreo del bueno en el cuarto. El toro tomaba codicioso la muleta que le presentaba adelantada Emilio, y el muletero resolvía el compromiso llevándole muy toreado siempre; es decir, templado y embebido en el engaño. Y eso señores y señoras es torear. Exactamente eso: dominar al toro y hacer que vaya por donde no quiere ir. Lo malo para De Justo fue que la espada le negó un triunfo mayor, quedando todo en vuelta al ruedo tras fuerte petición.
Antes paseo la primera oreja tras una faena bien estructurada y rubricada con una estocada certera. El buen toreo es un raro tesoro. Uno puede pasarse toda una feria sin verlo y de pronto aparece en donde menos lo espera uno. Por eso hay que estar siempre bien colocado en todas las plazas a las que nos sea posible acudir en busca de ese milagro.
En donde no apareció fue en los trastos de Arturo Gilio, que sigue demostrando que es un torero voluntarioso, pero sin sello. Con su primero no dijo nada en una faena monótona y dejó ir un toro de triunfo. Con su segundo la misma historia; toreo incoloro y poca firmeza en los pies.
Regaló un séptimo del hierro titular al que molió a derechazos. Cerca de 10 minutos estuvo pegándole derechazos y molinetes de rodillas, y ni un solo natural como Dios manda. Tras la estocada flamearon pañuelos, y después de concedida la oreja un sector pidió la otra, “¡la-otra!”, con gran estruendo y abroncó al juez por no concederla. Gilio molesto por no haber recibido la “otra”, decidió tirar la oreja al piso… Y todo esto, sin haber dado ni un muletazo como Dios manda.
Al final Gilio nos demostró una cosa muy importante el día de hoy: que tiene mucha prisa -pero al parecer no por llegar a ser figura del toreo- sino por rematar sus faenas lo más rápido posible para regresarse al hotel.
Antes Bruno Aloi firmó una tarde para el olvido, aunque ofreció algunas muestras de buen toreo. Con su primero no pudo lucir y los pinchazos enfriaron el resultado de su labor. Cerró la tarde ante un toro sin casta que limitó cualquier aspiración de triunfo.
Aloi tiene que seguir preparándose y no dejarse llevar por esos cantos de sirena que le susurran al oído, porque el limbo de los toreros está conformado de muchos matadores que en sus inicios prometían mucho.
SANTÍN / DE JUSTO, GILIO Y ALOI
La corrida de Santin resultó dispareja en su presentación y juego, destacando el lidiado en segundo lugar que fue premiado con el arrastre lento y el cuarto, al que se le dio la vuelta al ruedo. Al primero se le protestó por su poco trapío.
Emilio de Justo: Oreja y vuelta.
Arturo Gilio: Ovación, silencio y oreja con división en el de regalo.
Bruno Aloi: Silencio y ovación.
León, Gto.- Plaza “La Luz”. Sexto festejo de feria. Poco más de media plaza.
La próxima corrida del serial leonés se celebrará el 21 de febrero con el español Daniel Luque y los mexicanos Diego Silveti y Diego San Román con toros de Villa Carmela.




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