Ginés Marín: “No culpo a nadie de mi situación”

El matador de toros extremeño afronta el inicio de temporada fuera de los carteles de Fallas, Abril y San Isidro, las tres grandes ferias del primer tercio del año y en las que siempre había sido un fijo.

Por Lucas Pérez.

Con la primera parte de la temporada lanzada, con las Ferias de Abril y San Isidro en la calle y con el inicio de Fallas, en Valencia, a la vuelta de la esquina, llama la atención un punto en común en todas ellas: la ausencia de Ginés Marín, que ha pasado de ser un fijo a tener que jugársela a una única bala. Esa final se anuncia en Castellón, el próximo 8 de marzo, donde el extremeño abrirá la Feria de La Magdalena en lo que será un todo o nada para el devenir de un 2026 atípico para él.

Ni Olivenza, ni Valencia, ni Sevilla, ni Madrid. No se había visto nunca en estas.

Lógicamente afronto la temporada de una manera muy distinta a la que estaba acostumbrado. A lo largo de mi carrera siempre he estado en esas ferias y bueno, estar ausente hace que me tome la tarde de Castellón como mi Feria de San Isidro o mi Feria de Abril. Es mi única bala en la recámara y es en la que tengo puesta toda mi ilusión.

¿Qué ha pasado?

Las circunstancias han venido así. Muchas veces, fuera de la plaza, hay que tomar decisiones importantes como no estar en Sevilla y Madrid, pues también te hace madurar y crecer y son importantes para uno como torero. Son decisiones que van ligadas a unos pensamientos con respecto a mi carrera y hacen que todo cambie. Mi horizonte ahora mismo es Castellón.

La preparación física se da por hecha, pero, ¿cómo adapta un torero la mente para afrontar las cosas cuando se vuelven en su contra?

Siempre he hecho mucho hincapié en el entrenamiento físico y técnico, pero en los últimos dos o tres años años he ahondado mucho más en la preparación mental, que creo fundamental. Trabajo mucho sobre ello e intento tomarme las cosas con otra filosofía. Antes, cuando tenía una circunstancia adversa, buscaba culpables fuera y ahora no culpo a nadie: me miro más a mí mismo como torero y como persona e intento corregir errores y mejorar cada día. Culpar a los demás no te ayuda a evolucionar

¿Ha recibido mensajes o llamadas cuando salían a la luz los carteles y en ellos no estaba Ginés Marín?

La verdad es que sí. No me los esperaba y los he agradecido mucho porque han sido sobre todo de muchos aficionados, pero también de muchos profesionales que a los que le agradezco mucho su confianza en mí.

En Madrid, la decisión de no estar ha sido suya

Sí. El toreo es un negocio más y ahora, en este momento, no nos hemos puesto de acuerdo. Pero igual que ahora no te pones de acuerdo, dentro de unos meses o de un año sí. Lo que tengo claro es que voy a volver y lo que me gustaría y por lo que lucho es por volver como un torero fundamental e indispensable.

Se le ve muy seguro

Es que no ha habido ninguna mala sintonía con ninguna de las empresas, ni con Madrid ni con Sevilla. Y estoy seguro que se llegarán a acuerdos más pronto que tarde. Han sido negociaciones totalmente normales, habituales y en las que yo no he creído oportuno ir de esa manera a Madrid y ellos lo han entendido perfectamente. Habrá más San Isidros, seguro.

No hay que olvidar que Madrid es una de sus plazas. Dos Puertas Grandes y una última tarde complicada, en Otoño, con la corrida de Victorino en la que dio la cara.

No fue una tarde fácil, entre otras cosas por el percance de mi compañero David Galván. Tuve que matar tres toros y la corrida no dio demasiadas facilidades. Fue exigente, pero creo que estuve más que a la altura. Vi la dimensión que quiero dar como torero. No pude hacerlo de la forma más artística, pero con los toros que tuve delante, creo que estuve a mi mejor nivel.

¿Siente que ha sido un torero al que se le ha exigido por encima de la media?

Llevo un tiempo dándole vueltas… No es que me haya sentido más exigido, porque cuando he toreado un toro bien de verdad se me ha reconocido y se me ha valorado, pero sí es cierto que si pudiese volver atrás, intentaría olvidarme más del triunfo y de las orejas y buscar más el toreo. Con los años, echas la vista atrás y te das cuenta de los errores. Ahora, con la perspectiva del tiempo, pues me di cuenta de que debí haberme centrado más en cuajar toros bien, en torear mejor, en ser mejor torero y no en cortar tantas orejas. Es difícil encontrar ese equilibrio porque el toreo también te exige números y triunfos seguidos pero tienen que ir acompañados de toreo del bueno.

Precisamente las orejas dejaron de llegar porque también le empezó a fallar algo en lo que siempre ha sido infalible, la espada. ¿Falló algo más?

Pues sí, bajó un poco la regularidad con la espada. Algunos toros fundamentales no los he matado y bueno, sobre todo en la temporada 2024, pasé algunos momentos personales complicados que no me dejaron estar al 100% en la plaza. Se me complicó, pero en 2025, creo que sí he echado un año bueno a falta de esa regularidad con la espada. Creo que ahora estoy en un punto de madurez muy bueno en mi carrera.

¿Siente, por tanto, que sigue evolucionando?

Sí, indudablemente. Yo estoy obsesionado por intentar ser mejor torero. Con los años pues tengo las ideas mucho más claras, siento que evoluciono a marchas forzadas. Fíjate, en los dos o tres meses de preparación para la corrida de Otoño de Vitorino noté que mi toreo evolucionó más incluso que en dos o tres temporadas.

Hablaba de buscar la culpa en uno mismo, de la toma de decisiones. En cuanto a las relaciones de apoderamiento que ha tenido en su carrera, ¿cambiaría algo?

Siempre he intentado tomar las decisiones por el bien de mi carrera pero es verdad que muchas veces tanto cambio de apoderamiento te crea dificultad para tener estabilidad. No te voy a negar que después de dejarlo con Curro (Vázquez), en muchas ocasiones lo he echado mucho de menos. Por ser torero, por pensar como piensa Curro y por la afinidad que tenía con él. Sé que tomé la decisión para mejorar y crecer, pero sí, no te voy a negar que en algunos momentos lo he echado de menos. Ahora estoy feliz, estoy a gusto con Álvaro Polo, que es íntimo amigo mío y una persona de total confianza y este año también con la incorporación de Joaquín Domínguez y su hijo Carlos, que están muy ilusionados con mi carrera y que me conocen desde niño. Espero que junto a ellos volvamos a esas plazas y retomemos el camino.

Eso pasa por Castellón, en una combinación, con Aaron Palacio y Javier Zulueta con toros de La Quinta, que ha recibido elogios de los aficionados. ¿Siente que aún hay ganas de ver a Ginés?

Yo creo que sí, así lo percibo. Siento por parte de muchos aficionados interés por verme torear y sobre todo, por verme también ahora en este momento de evolución y de madurez que estoy adquiriendo. En Castellón soy el más veterano con cierta diferencia, pues sobre todo porque los otros dos compañeros son de alternativa muy incipiente, pero creo que es un cartel con atractivo para el aficionado, que al final es el que no se deja guiar tanto por los nombres que se han convertido en marcas y se guía más por la forma de torear de cada de cada torero.

Publicado en El Mundo


Descubre más desde DE SOL Y SOMBRA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Anuncios