La plaza de toros de Almendralejo registró una gran entrada en una tarde de marcado carácter triunfal, en la que los tres espadas salieron a hombros tras repartirse un total de ocho orejas frente a un encierro de Juan Pedro Domecq, bien presentado y de juego manejable, aunque falto de raza en líneas generales, con excepción del quinto y sexto.
Emilio de Justo firmó una actuación de oficio y temple, imponiendo suavidad a un lote noble pero justo de fuerzas, al que exprimió con inteligencia para pasear tres orejas. Juan Ortega, por su parte, dejó su impronta de clasicismo y estética, cuajando especialmente al segundo con un toreo despacioso y de gran gusto, para cortar también tres apéndices.
Pablo Aguado encontró mayores dificultades en su primero, pero se rehízo con brillantez ante el sexto, un toro encastado y de gran condición, al que toreó con inspiración y naturalidad, rubricando su labor con dos orejas tras una faena de alto contenido artístico.
La corrida, en conjunto, permitió el lucimiento de los toreros pese a la falta de fondo de varios ejemplares, destacando el quinto por su casta y el sexto por su calidad. Una tarde de disfrute para el público que terminó con los tres diestros en hombros y la sensación de haber asistido a un festejo de buen tono artístico.
Ficha del festejo, 28 de Marzo.- 6 toros de Juan Pedro Domecq, de buenas hechuras y cómodas cabezas. Noble el 1°; manejable el 2°; desrazado y deslucido el 3°; con muchas carencias el 4°; encastado el 5°; enrazado el 6°. Emilio de Justo, de blanco y azabache. Estocada desprendida (Dos orejas); pinchazo hondo (Oreja). Juan Ortega, de rosa palo y oro. Estocada (Dos orejas); estocada y descabello (Oreja), Pablo Aguado, de burdeos y oro. Casi entera (Ovación); estocada (Dos orejas). Almendralejo, casi lleno. Saludó tras parear al tercero Iván García. Los tres toreros salieron a hombros.




Deja un comentario