Por Juan Carlos Valadez – De SOL y SOMBRA.
La Feria Nacional de San Marcos vuelve a colocar a Aguascalientes en el centro del mapa taurino de América. No es una feria más. Es la feria mexicana por excelencia, la que mide, consagra nombres, abre polémica y obliga a todos —empresa, ganaderos y toreros— a darlo todo sin medias tintas. Quien triunfa en San Marcos sale reforzado. Quien pasa de largo, queda señalado.
El serial 2026 presenta una combinación inteligente de figuras, toreros en gran momento y juventud emergente. No es un ciclo perfecto —ninguna feria lo es—, pero sí uno con argumentos suficientes para sostener expectación real desde el primer paseíllo hasta el último.
La apertura del 18 de abril, con Diego Sánchez, Héctor Gutiérrez e Isaac Fonseca, tiene aire de declaración de principios. Juventud, hambre y también necesidad. Cartel de toreros que necesitan decir cosas importantes. Especial atención merece Gutiérrez, llamado a confirmar de una vez todo lo que promete. Los seriedad y presciencia de los toros de José Barba posiblemente serán un termómetro de lo que vendrá durante la feria en el renglón ganadero. El festejo será televisado a nivel nacional por el Canal Unicable.
El 19 de abril reúne a Leo Valadez, Jesús Enrique Colombo y Alejandro Adame. Es una tarde de dinamismo, de perfiles distintos y distintas generaciones. Valadez conoce la plaza y está necesitado de un triunfo que lo vuelva a catapultar al sito que tenía hace unos años, Colombo es un torero bullidor que conecta con los públicos y Adame es una incógnita para la gran mayoría de los aficionados. Tiene buenas maneras pero no ha toreado mucho en el último año, vamos a ver si puede ser el caballo negro del cartel. Los toros serán de la ganadería de José Garfias, un legendario hierro que no pasa por su mejor momento, pero se encuentra en un periodo de reconversión.
El 24 de abril, es un cartel que no debe pasar inadvertido, presenta a Leo Valadez, Diego San Román y Marco Pérez, con toros del legendario hierro de Begoña. Aquí aparece otro de los platos fuertes del serial. Leo Valadez cumplirá su segunda tarde con una carga de responsabilidad añadida. Diego San Román representa el valor seco, la ambición y la gran ilusión de la nueva generación mexicana. Marco Pérez, es un nombre de enorme expectación, que llega con la obligación de refrendar en Aguascalientes su buen momento. Si el encierro de Begoña ofrece fondo y movilidad, puede ser una tarde de fuerte impacto, con juventud, rivalidad y ese aire de relevo generacional que tanto interés despierta en la afición hidrocálida.
El 25 de abril día de San Marcos aparece uno de los carteles más serios del abono: Juan Pablo Sánchez, Borja Jiménez y Héctor Gutiérrez. Juan Pablo juega en casa y siempre carga responsabilidad añadida. Borja llega con crédito ganado en España. Héctor repite en lo que sin duda será una apuesta fuerte para el torero local, que tiene que dar el do de pecho en esta edición si o sí. Corrida para buenos aficionados. Los toros serán de Santa Fe del Campo y la fe estará puesta en que desarrollen bravura, fuerza y calidad en el día grande de la feria.
El 26 de abril ofrece una tarde de enorme interés técnico y artístico con Emilio de Justo, Luis David y Diego San Román. Si sale el toro serio y encastado, puede ser una de las corridas de mayor contenido. San Román, además, la carta fuerte del serial seguramente jugará en el terreno de la exigencia verdadera y apretará mucho a sus alternantes. El hierro de De la Mora necesita un triunfo importante que justifique nuevamente su presencia en esta edición.
El 1 de mayo se presenta una combinación de aroma clásico: Juan Pablo Sánchez, Diego Silveti y Juan Ortega. Ortega aporta la clase andaluza; Silveti pasa por un buen momento a pesar de su veteranía (15 años de alternativa) y Juan Pablo podría redondear una gran feria si le pone corazón al asunto y se desprende de esa frialdad que en ocasiones le ha impedido alcanzar cuotas más altas en su trayectoria. Tarde para el toreo de clase, claro, si embiste la materia prima de Pozohondo. Una ganadería que tras un periodo importante en la parte final de la década pasada y a principios de esta, ha caído en un abismo importante de mansedumbre. Esperemos que en Aguascalientes sea el comienzo de una nueva etapa triunfal para esta importante casa ganadera.
El 2 de mayo aparece uno de los llenazos naturales del serial: Armillita IV, Roca Rey y Luis David. La presencia de Roca Rey eleva cualquier cartel. Es la máxima figura mundial después de Morante de la Puebla y un fenómeno de taquilla. Armillita representa un linaje importante y quizás esta sea su última tarde importante en esta plaza si no consigue una tarde triunfal. Luis David necesita impacto y esta es su gran oportunidad. Día grande en taquilla y atención mediática. Los toros serán de Los Encinos, ganadería que suele lidiar toros sueltos importantes en cada ocasión que se le anuncia.
El 3 de mayo reúne a Daniel Luque, El Payo y Diego Sánchez. Luque atraviesa una empapa de madurez plena y es un torero apreciado en tierras hidrocálidas; El Payo sigue siendo ese torero de personalidad singular y de irregularidad permanente, pero en Aguascalientes en algunas ocasiones hemos podido ver su mejor versión; Diego Sánchez vuelve a examinarse quizás por última vez en esta plaza. Ya no hay mañana para Sánchez. Cartel más profundo de lo que aparenta. Los toros serán de la polémica ganadería de Tequisquiapan de Don Fernando de la Mora.
La Corrida de Beneficencia del 8 de mayo junta a El Calita, Sergio Flores y Víctor Hernández. Con los mexicanos habrá oficio, entrega y competencia. Nadie regalará nada. Por su parte el español Víctor Hernández por su parte dejó recientemente en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla una imagen de torero serio, asentado y con argumentos para seguir creciendo. Confirmó que no le pesa ningún escenario y que posee condiciones para abrirse paso en plazas de máxima exigencia tanto en Europa como en América. Su paso por Aguascalientes será sin duda aún antes y un después para su trayectoria en nuestro país. Los toros serán de Corlome, ganadería local que suele lidiar reses encastadas, pero a la que le falta mandar un encierro de toros con más caja y volumen.
El 9 de mayo propone un cartel múltiple con Antonio Ferrera, David de Miranda, Isaac Fonseca y Bruno Aloi. Es una corrida de ritmo alto, pensada también para públicos amplios. David de Miranda es uno de los toreos emergentes mas importantes del escalafón español y se presenta Bruno Aloi en un cartel que revela mucha confianza empresarial en el torero capitalino. Los toros de Santa Inés y Campo Real tendrán la última palabra.
El 10 de mayo con recortadores y rejoneo se amplía el espectro del serial. Las ferias grandes necesitan diversidad sin perder identidad, y la empresa así lo entiende. El cartel está compuesto por Emiliano Gamero, Guillermo Hermoso de Mendoza y Fauro Aloi con toros de Marrón, un hierro que funciona mejor para el toreo a caballo que para el de a pie.
Pero más allá de nombres, el verdadero juicio recae en el toro. Sin casta y movilidad, cualquier cartel se puede venir abajo. La empresa ha rematado combinaciones atractivas; ahora corresponde a las ganaderías sostener la seriedad del ciclo.
En conjunto, la feria 2026 parece diseñada con equilibrio: figuras que atraen público a las taquillas, toreros que despiertan mucha ilusión como Diego San Román y Víctor Hernández, diestros locales que necesitan sitio y otros matadores veteranos que llegan con peso específico. Hay tardes comerciales y tardes de aficionado. Eso es inteligencia de programación.
Nuevamente la Feria de San Marcos vuelve a poner una verdad incómoda sobre la mesa: cuando los empresarios mexicanos se abren, pueden organizar ferias de primera línea. Ahora falta lo esencial para ellos: que responda el público.




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