Feria de Abril: Roca Rey sufre una cogida “muy grave” en La Maestranza.

El torero peruano quedó prendido por el muslo derecho y se le concedieron las dos orejas tras una faena de absoluta entrega. Tras ser atendido en la plaza, fue trasladado a un hospital sevillano.

Por Antonio Lorca.

La cogida fue aparatosa y dramática. Roca Rey se tiró materialmente sobre el morrillo del quinto toro de la tarde, y al tiempo que el estoque entraba hasta la empuñadura, el animal aprovechó el encuentro para clavar su pitón izquierdo en el tercio superior del muslo derecho del torero. Lo levantó por los aires; el cuerno giró sobre la carne del torero, quien trataba de evadirse del cuchillo que lo hería hasta que cayó al suelo con signos evidentes de que el toro había conseguido su propósito. Inmediatamente, fue trasladado a la enfermería por sus compañeros, y en el camino se pudo notar el boquete sangrante que el torero llevaba en la pierna.

Ese fue el colofón inesperado de una faena valerosa, un derroche de entrega y pundonor de una figura del toreo que se dispuso a levantar una tarde que discurría por los tristes sones de un funeral de tercera.

En el parte médico, firmado por el médico Octavio Mulet-Zayas, que ha calificado el pronóstico de “muy grave”, se puede leer “herida por asta de toro, en su cara interna”, en el tercio superior del muslo derecho, “que presenta una trayectoria total de 35 centímetros, con una descendente de 20 centímetros y otra ascendente de 15 centímetros, que producen extensas roturas del músculo vasco interno y sartorius, disecando y contundiendo prácticamente en toda su extensión el paquete vasculo nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular”. Tras ser atendido, realizada una hemostasia, comprobada su efectividad, “se ha realizado la aproximación de planos músculo aponeuróticos y piel”, y se le ha trasladado a un hospital.

Ese quinto toro, cinqueño, de nombre Soleares y 526 kilos de peso, manso en el caballo, fue recibido por el torero con un quite por delantales. Persiguió y soltó la cara en el tercio de banderillas, y el suspense comenzó cuando Roca tomó la muleta y se arrodilló en los medios. Allí, comenzó su faena con tres pases cambiados por la espalda, henchidos de emoción, con la plaza ya conmovida, y la banda arrancó con un pasodoble.

Soleares demostró movilidad, ánimo y áspera casta, y los muletazos primeros con la mano derecha surgieron acelerados; hubo un desarme después cuando citó con la zurda, y a partir de entonces se planteó una pelea sin cuartel entre un torero borracho de arrojo y un animal deslucido que trataba de impedir el toreo limpio que Roca intentó una y otra vez sin conseguirlo. Hubo enganches, circulares, toreo alborotado y atolondrado, y una plaza totalmente entregada y entusiasmada con el valor del torero.

Cuando el toro se derrumbó, al tiempo que Roca Rey era atendido en la enfermería, el presidente mostró los dos pañuelos a la vez que premiaban el espíritu luchador del torero.

Cabe destacar en este punto que el presidente olvidó enviar un aviso a Roca antes de entrar a matar, cuando ya se habían cumplido los 10 minutos reglamentarios; y el reloj se olvidó con el drama de la cogida, de modo que la labor total del torero se extendió hasta los 16 minutos sin que hubiera recado presidencial.

Esta fue la anécdota de lo más destacado de una corrida que se deslizaba por los nubarrones de un funeral de tercera hasta la salida de ese quinto toro. La corrida de Victoriano del Río, muy desigualmente presentada, con dos toros, segundo y tercero, anovillados e impropios de esta plaza, mansurrones en los caballos, nobles, pero muy descastados y sosos, parecía decidida a romper todas las ilusiones.

De ahí que Manzanares, por ejemplo, pasara desapercibido en su lote. Bien es verdad, no obstante, que él muestra un semblante desganado, más dispuesto a emborronar que a dibujar una faena. Su primero, soso y de corto viaje, le permitió mostrar a todos que le tiene atrapado una preocupante desconfianza y parece que está fuera de la plaza. Hoy por hoy, no es ni sombra de lo que fue. Tampoco el cuarto, sin casta y deslucido, le permitió ningún detalle que recordara al torero de antaño.

El segundo toro parecía de juguete, como si le hubieran hecho un regalo a Roca para que se divirtiera en Sevilla. Era un bendito descastado, sin corazón ni vida, con el que su lidiador anduvo por sus alrededores con aparente decisión y con poca gracia.

Más chico aún el jabonero tercero, primero del joven Javier Zulueta. Tiene salero en sus muñecas este torero, dibujó detalles elegantes, carentes de emoción por la sosería del animal. Se apretó Zulueta los machos en el sexto, deslucido y complicado, pisó terrenos valientes, se entregó de verdad y el público se lo agradeció. Pudo haber cortado la oreja, pero la estocada cayó baja y todo quedó en una vuelta al ruedo.

Del Río / Manzanares, Roca Rey, Zulueta

Toros de Victoriano del Río y toros de Cortés, muy desigualmente presentados; segundo y tercero, anovillados. Mansurrones, descastado, sosos y nobles; encastado y áspero el quinto, y deslucido el sexto.

José María Manzanares: pinchazo y casi entera atravesada (silencio); media trasera, tendida y atravesada (silencio).

Roca Rey: pinchazo y casi entera desprendida -aviso- (silencio); estocada (dos orejas). Resultó cogido al entrar a matar.

Javier Zulueta: estocada y dos descabellos (silencio); estocada baja (vuelta al ruedo).

Plaza de La Maestranza. 23 de abril. Decimotercero festejo de abono de la Feria de Abril. Lleno de “No hay billetes”.

Publicado en El País


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Una respuesta a «Feria de Abril: Roca Rey sufre una cogida “muy grave” en La Maestranza.»

  1. Avatar de öscar López Gamboa
    öscar López Gamboa

    DOS HERIDOS, DOS CONTRASTES, DOS HERIDAS.
    HACE APENAS TRES DÍAS ANTES, CAE HERIDO MORANTE DE LA PUEBLA, POR UNA CORNADA LIMPIA SIN SANGRADO DE DIEZ CENTÍMETROS EN LA ZONA DEL GLÚTEO IZQUIERDO QUE, PARA FORTUNA DEL TORERO, NO FUE DE PELIGRO ALGUNO SALVO QUE LE PRODUJO UN INTENSO DOLOR.
    HOY CAE HERIDO ANDRÉS ROCA REY, POR UNA CORNADA DE 35 CENTÍMETROS CON DOS TRAYECTORIAS EN EL MUSLO DERECHO, PRODUCIENDO HEMORRAGIA ABUNDANTE Y CONSIDERADA DE MUY GRAVE, DE PARTE DEL MÉDICO QUE OPERÓ A ROCA REY.
    PRIMER CONTRASTE.- LA HERIDA DE MORANTE, SIENDO LIMPIA Y SIN GRAVEDAD EXTREMA, HA SIDO MAGNIFICADA POR CRONISTAS TAURINOS, AL GRADO QUE SE ARMÓ UN JALEO DE PADRE Y SEÑOR MÍO, QUE LO ÚNICO QUE LES HIZO FALTA FUE, “CANONIZARLO” Y PRUEBA DE ELLO, EL DÍA DE AYER EN EL CUARTO DEL HOSPITAL DONDE SE ENCUENTRA INTERNADO EL DEL LA PUEBLA, ESTA ALEGREMENTE SENTADO Y FUMANDO PURO, EN COMPAÑÍA DE SIMÓN CASAS. Y CUESTIONO CUÁL CORNADA GRAVE NINGUNA.
    SEGUNDO CONTRASTE.- EN CAMBIO LA CORNADA QUE HOY SUFRIÓ EL DIESTRO PERUANO, CON 35 CENTÍMETROS DE LONGITUD CON DOS TRAYECTORIAS UNA DE 20 Y LA OTRA DE 15 CENTÍMETROS; SI ES DE MUY GRAVE, SEGÚN EL PARTE MÉDICO EXPEDIDO.
    PRIMERA HERIDA.- LIMPIA DE 10 CENTÍMETROS, SIN LESIONES DE PELIGRO
    SEGUNDA HERIDA.- MUY GRAVE DE 35 CENTÍMETROS Y DOS TRAYECTORIAS.
    CONCLUSIÓN: LA GRAVEDAD DE LA HERIDA DE MORANTE, ¡FALSA!
    LA GRAVEDAD DE LA HERIDA DE ROCA REY, ¡VERDADERA!
    RESPETUOSAMENTE ESPERO NO ME “TAPEN” CON MI OPINÓN, PUES CONSIDERO QUE VA A CAUSAR ENOJO CON LO QUE EXPONGO Y SIENTO.

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