Luces y sombras de la Feria de Abril 2026: de la antología de Morante al valor de Roca Rey en la Maestranza.

El torero David de Miranda se alza como el único en cruzar la Puerta del Príncipe tras una destacada actuación con toros de El Parralejo.

Por Antonio Muñoz.

Aún resuenan los últimos coletazos de arte de la Feria de Abril de 2026. Un ciclo que ha vuelto a escribir sus páginas doradas en el coso del Baratillo con memorables faenas, triunfos y ovaciones, sin olvidar las páginas más tristes como las cornadas a Morante de la Puebla y Roca Rey.

Precisamente, han sido las dos máximas figuras del toreo quienes han acaparado todos los focos mediáticos y colgaron el cartel de “no hay billetes” en todos sus compromisos, fruto de la expectación que levantaron a los aficionados.

Un hecho en el que se ha visto beneficiado José María Garzón en su primera etapa al frente de la Maestranza, con un gran crecimiento de abonados, nueve llenos de “no hay billetes” y una gran cobertura informativa, incluido medios locales y medios nacionales, además de éxitos históricos de audiencia en Canal Sur y OneToro TV.

La antología de Morante y el valor de Roca Rey

Si tenemos que comenzar a resumir lo acontecido, el mayor protagonista fue Morante de la Puebla. Fue capaz de regresar a Sevilla tras el corte de coleta el pasado de 12 de octubre. Su reaparición el Domingo de Resurrección, frente al rey don Juan Carlos, fue mucho más que una vuelta: dos orejas y la sensación de que el toreo volvía a latir con la misma naturalidad.

Días después, en la preferia del jueves, dejó una obra antológica, de esas que quedarán en la retina de los aficionados. Una obra sublime de principio a fin, desde el saludo capotero, las banderillas con la famosa silla, a la faena de muleta llena de improvisación y pureza. No hicieron falta trofeos para saber que fue la mejor faena de la Feria. Los jóvenes saltaron al ruedo, pero la normativa impidió sacarlo a hombros por la Puerta del Príncipe. La gloria ya está escrita.

El destino, quizás caprichoso, le reservaba otro capítulo como el lunes de feria. Una fecha en la que el cigarrero se quería desquitar y salir por esa ansiada puerta que da al río Guadalquivir. Con una oreja en la espuerta en su primero, salió a los medios para recibir al cuarto de la tarde y ocurrió la cornada que conmovió al toreo y a España entera, incluido a los innombrables que volcaron todo su odio en redes sociales.

El otro pilar del toreo actual, Andrés Roca Rey, volvió a exhibir su condición de figura indiscutible. Dos tardes iniciales saldadas con una oreja en cada una y una última comparecencia en la que volvió a mostrar su capacidad de liderazgo. Obtuvo un triunfo rotundo a un toro complicado de Victoriano del Río, en el que aguantó miradas, parones y embestidas bruscas en la muleta. Se tiró a matar con el corazón y sufrió una cornada muy grave en el muslo al entrar a matar. Fue una tarde épica llena de sangre y gloria.

David de Miranda y Borja Jiménez, sobresalientes en la Maestranza

Pero la Feria no se sostuvo solo sobre sus dos pilares habituales. Emergieron nombres con fuerza propia. El más rotundo fue David de Miranda, único en cruzar la Puerta del Príncipe, impulsado por una extraordinaria corrida de El Parralejo. Una temporada más se repetía la misma historia. Un idilio entre David de Miranda y la Maestranza. Una conexión entre Trigueros y Sevilla. Un romance entre el pundonor y el arte del onubense. Una salida a hombros en las que sonaron palmas por Huelva.

Muy cerca de la hazaña quedó Borja Jiménez, que rozó la gloria en sus dos tardes. Especialmente memorable fue su actuación frente a la exigente corrida de Victorino Martín, donde firmó una gran faena a Bolsilillo. Y aún más clamorosa fue su tarde del lunes de pescaíto. Tras la cogida a Morante, se echó la tarde a sus espaldas con un nivel sublime delante de los animales de Matilla que bien pudo traducirse en cuatro o cinco orejas. Su mal uso con la espada hizo que perdiera el título de triunfador indiscutible de la Feria y de haberse convertido en figura del toreo.

Gran capacidad de Luque y pureza de Urdiales

Daniel Luque dejó claro su estatus con sendas orejas en sus dos tardes, tras faenas llenas de entrega, siendo fiel a su capacidad para estar por encima de sus oponentes. Juan Ortega y Pablo Aguado no llegaron a redondear ninguna de sus tardes, aunque dejaron su calidad artística en el el albero maestrante. Al igual que Urdiales que realizó una faena de cante jondo y llena de pellizco a un toro del Parralejo. Dejaron buenas sensaciones la pureza de Fortes al natural y la maestría de El Cid en el regreso de la Quinta. Escribano mostró buena actitud ante los Miura en un día que Román perdió un triunfo importante.

Otros toreros que venían con la etiqueta de figura del toreo han salido peor parados en esta Feria. Es el caso de Manzanares que salió con cuatro silencios sin poder lucirse en sus dos tardes. Talavante fue la cara y la cruz. Si en su primera comparecencia estuvo apático, en su segunda salvó la tarde toreando al natural.

Toreros revelaciones

Una de los principales objetivos del nuevo empresario era apostar más por toreros emergentes. En el capítulo de revelaciones del abono, la Feria dejó una terna de nombres que ya no suenan a promesa: Víctor Hernández, Aarón Palacio y Javier Zulueta. Juventud, frescura y ambición en tres toreros que deben tener más oportunidades.

En la preferia volvieron a puntuar los sevillanos Lama de Góngora y Rafa Serna con buenas actuaciones que le servirán para estar presentes en 2027. Otros perfiles de toreros como Álvaro Lorenzo y David Galván también expresaron su concepto del toreo, más templados y más maduros, en el albero del Baratillo.

Ganaderías más destacadas

La vuelta de los toros a la Venta de Antequera ha sido una de las iniciativas de Lances de Futuro más aplaudidas por los aficionados. Han podido rememorar una estampa de hace 40 años y luego han visto el comportamiento de los animales en la plaza.

En el apartado ganadero, han destacado varios toros importantes y ganaderías que han lidiado encierros con opciones de triunfo. Los hierros de Santiago Domecq, Matilla y, de manera especial, El Parralejo, sostuvieron el nivel de una Feria exigente, aportando movilidad, emoción, bravura y opciones reales de triunfo. Secretario, Tallista, Bolsilillo son los nombres de los animales que ya quedan en la memoria de los aficionados.

Otro de los puntos a mejorar de cara a la próxima temporada será subir el trapío. Se han rechazado muchos toros en los corrales por falta de remate y han sido varios toros protestados al salir al ruedo: Álvaro Núñez, Victorino Martín, Juan Pedro, Domingo Hernández, etc…. Un gesto impropio que no debería ocurrir en la majestuosa plaza de Sevilla.

Triunfalismo y rigor en la presidencia

Atrás quedan multitud de peticiones de orejas, palmas y ovaciones, sin medida ninguna, debido al triunfalismo que se ha impregnado en los últimos años. Una de las principales tareas deberá ser mantener el mismo criterio para todos los presidentes de la plaza, que actualmente son Gabriel Fernández Rey, Macarena Pablo Romero y José Luque Teruel.

El público asiste a la plaza para intentar que se corten muchas orejas, animados por los rebujitos, sin importar si se ejecuta bien la suerte de matar o si la faena alcanza el nivel necesario. También se ha puesto de moda ovacionar a picadores por dar un simple picotazo, es decir por no picar, algo ináudito en cualquier otra plaza de primera categoría.

El toreo debe ser grandeza y darle el valor que se merece. Una Feria de Abril que ya ha pasado a la historia de la Maestranza. Cada tarde ha sido un reflejo de la vida misma: silencios, triunfos, fracasos, exigencia, la gloria y la verdad más dura cómo pueden ser las cornadas que han marcado esta Feria de Abril 2026.

Publicado en El Correo de Andalucía


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