La agitada trastienda empresarial -con José María Garzón en el epicentro- se solapa con la pujanza de la afición que abarrota las plazas.
Por Álvaro Rodríguez del Moral.
La temporada ya mira a San Juan, a ese fuego purificador que saludará el largo estío. Es tiempo de cosecha, de surcar la piel de toro de extremo a extremo buscando al toro en todas partes tras los rigores venteños, culminados con una corrida de Beneficencia enmarcada en una tormenta que resaltó la púrpura de Roca Rey y el pronunciamiento de Víctor Hernández.
El campo está abonado: la fiesta ha renacido de sí misma después de tocar fondo en la antesala de la pandemia y atrae con fuerza a esa juventud que no suele aceptar imposiciones. Hay ganas de toros…
La victoria del toreo es rotunda, inapelable, y la mayoría de las plazas se llenan al reclamo de ese dios toro que tampoco convendría minusvalorar al calor de ese fervor premeditado. La perorata viene a colación de la escasa presentación de las nobles reses de El Freixo escogidas para la cita estelar de Marbella, con Morante, Talavante y Miranda en un cartel televisado en directo por Canal Sur. No se trata de hacerse el ofendidito -no hay nada nuevo bajo el sol- pero, con las cámaras por delante, no estaría de más un poquito de por favor…
Sea como sea, el diestro de La Puebla sigue marcando el guión de una temporada que ya no podría entenderse con un nombre que se multiplica en los carteles que se presentan aquí y allá. En los próximos días le espera el doblete de Alicante, la cita de Badajoz el día de San Juan y, algo más allá, el reencuentro con el impresionante embudo pamplonica.
Líos entre bastidores: Santander y Málaga
Pero mientras avanza la campaña llama la atención el ruido de sables en la trastienda del toreo, que sólo provoca la perplejidad de los aficionados. Dos de las principales plazas del circuito veraniego, las de Málaga y Santander, permanecen en un extraño limbo jurídico mientras se acercan las fechas de sus respectivas ferias.
La Malagueta había sido concedida a la empresa de Tauroemoción después de denegar la prórroga pedida inicialmente por José María Garzón, que finalizó su contrato con la Diputación de Málaga el pasado 2 de junio. Pero el empresario sevillano ha interpuesto un recurso que ha sido parcialmente admitido por el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales. La jugada, desde el punto de vista jurídico, es magistral. El vacío contractual le ha permitido pedir una prórroga extraordinaria de nueve meses contemplada en la legislación para garantizar la celebración de la feria y los festejos del 150 aniversario de La Malagueta. Repetimos: es un lance maestro que, eso sí, es difícilmente entendible desde el punto de vista taurino, de cara a la afición. En Málaga no hay carteles ni empresa: sólo un galimatías jurídico. ¿Peligra su feria de agosto?
El caso es que Garzón se ha encontrado con un plato muy parecido en Santander, la joya de la corona taurina del Norte y el emblema de su flota empresarial antes de acceder a la gerencia del coso maestrante. Al turrón: tras el recurso de la empresa Cántabra de Toros, el mismo Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales ha declarado nulo el contrato de prórroga otorgado a Lances de Futuro – la renovación debe ser consecuencia de un nuevo concurso público – obligando a forzar un bucle jurídico para garantizar la celebración de la feria de Santiago, que ya había sido presentada con doble bolo de Morante, estrella indiscutible del hipotético ciclo montañés. Pues así está el patio…
Novilladas en Sevilla: a modo de resumen
Mientras tanto, la temporada sevillana continúa su curso. Ha concluido el grueso de las novilladas picadas -queda una para prologar la Feria de San Miguel- y este mismo martes se desvelarán los carteles del tradicional ciclo de promoción de nuevos valores con la novedad de adelantar su comienzo al jueves 25 de junio.
Pero hay que detenerse en esos festejos con caballos que, un año más, han dejado escaso rastro en la memoria del aficionado. El primero de ellos se celebró encastrado en el propio serial abrileño, abriendo el ciclo continuado. La memoria rescata la proyección de Julio Norte y dibuja, más nítidamente, la calidad del novillero mexicano Emiliano Osornio.
Culminada la Feria llegó el resto. El domingo 10 de mayo hay que destacar el feliz debut de la ganadería extremeña de La Cercada que brindó un segundo de auténtica revolución con el que no se llegaría a entender el catalán Mario Vilau que resarció en parte con un quinto de embestida mexicana. Una semana después cabe anotar el trofeo que cortó Mariscal Ruiz en medio de un festejo anodino y, ya el 31 de mayo, en medio de una jornada africana y con un envío muy desigual de Guadaíra fue López Peregrino el que marcó las mayores diferencias.
La pasada semana, en jueves nocturno, llegó esa penúltima novillada, lastrada por el pésimo juego del encierro de Bohórquez que no impidió contemplar la actitud y la aptitud de Nacho Torrejón. Ya lo hemos dicho: en la apertura de San Miguel, el 24 de septiembre, aguarda un envío de Garcigrande que debe ser estoqueado por Olga Casado e Ignacio Garibay, hijo del diestro azteca del mismo nombre. Será la fecha del debut con picadores de Manuel Domínguez, ese aspirante de Mairena del Alcor que tiene revolucionados a los suyos. Irán a verle, eso es seguro…




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