Confirmó alternativa y dio una vuelta al ruedo tras petición en el debut de la ganadería de Capea.
Por Gonzalo I. Bienvenida.
Héctor Gutiérrez se proclamó triunfador de la Copa Chenel 2026 en un escenario mayor como es el ruedo de Las Ventas. La sexta edición de un certamen que relanza las carreras de los matadores de toros. El diestro de Aguascalientes confirmó su alternativa dejando una magnífica imagen en su conjunto; desplegó un toreo puro, ceñido y limpio al toro más enclasado de la noche y tiró de pundonor ante el más complejo. Ojalá todas las comunidades autónomas tuvieran un circuito similar para potenciar a los matadores de toros, especialmente como trampolín para una regeneración del escalafón.
El primero -cornidelantero y falto de perfil- no paró de embestir en los primeros tercios. Muy seguido. Gutiérrez desplegó su poder en un ligado inicio para embarcar al toro. El toro descolgó sin reservas. Llegaron excepcionales naturales por trazo, por pureza, por temple. Madrid lo supo reconocer. Un final muy torero, hacia los adentros, con pases de la firma y trincherazos. La estocada en lo alto. La pañolada fue mayoritaria -más de 13.000 espectadores- que debió ser correspondida con el trofeo. El presidente no quiso embalar la tarde cayendo en un error del que ninguno de los espadas tenía la culpa.
El quinto fue una prenda. Si empezó haciendo unos extraños de salida, en la muleta se coló con mucho peligro desde el primer muletazo obligando a tomar el olivo a Gutiérrez. Se repuso ante la adversidad planteada por el toro. Complejo, parecía que no pasaba. Le convenció el hidrocálido a base de firmeza, plantas asentadas y claridad de ideas. Siempre buscando la colocación, siempre con la verdad por delante. Otra estocada en lo alto que vino a confirmar la gran imagen dada.
Victorino Martín -en calidad de presidente de la Fundación Toro de Lidia-, Miguel Martín -director gerente del Centro de Asuntos Taurinos- y Sergio Rodríguez -triunfador de la edición anterior- le entregaron la Copa Chenel ganándose volver a Las Ventas en la próxima Feria de Otoño.
No quiso quedarse atrás Manuel Diosleguarde, quizá el favorito de este festejo. El salmantino encontró un toro con mucha categoría que hizo tercero que duró un suspiro. Recordaba en su cara al gran amigo de Antoñete, ‘Romerito’ aquel semental que precisamente le dejó Capea para padrear en Navalagamella. Echó la persiana sin solución posible. Una buena estocada coronó la faena.
Todo quedaba para el sexto. Un toro que subía la presentación, con seriedad. La badana, la conformación de los pitones, la ligereza en los movimientos. El salmantino quiso arrear desde un saludo con faroles de rodillas. Comprometido, seguro, ambicioso. Diosleguarde lo dio todo pero el toro, al sentirse podido, empezó a desentenderse. Sin continuidad ni profundidad en la embestida. Un arrebatado final con ayudados por alto. Una ovación que reconfortaba esas ansias de triunfo. La espada que tan crucial ha sido en su paso por el certamen se atascó ahora. Se diluyeron las opciones de triunfo.
Alejandro Marcos regresó a Las Ventas con un lote complejo. Las buenas formas se estrellaron ante la exigencia de un segundo que se venía muy por dentro -acrecentado cuando no venía enganchado- y un quinto que no se salía de la muleta. Atascado con los aceros, además.
La Copa Chenel concluyó por primera vez en Las Ventas. Para la ocasión, la organización (Fundación Toro de Lidia – Comunidad de Madrid) escogió una corrida de El Capea de buenas hechuras y bonita expresión. El juego no fue el esperado pero la puesta de escena resultó un acierto. Una corrida para una terna joven con posibilidades reales -a priori- que vino a traer un nuevo nombre a la fiesta: Héctor Hernández que se suma a la nómina de triunfadores de los años anteriores: Fernando Adrián, Francisco de Manuel, Isaac Fonseca, Víctor Hernández y Sergio Rodríguez.
Monumental de las Ventas. Jueves, 30 de julio de 2026. Corrida de temporada. Nocturna. Final de la Copa Chenel. 13.218 espectadores. Toros de El Capea (1º, 2º, 5º y 6º) y Carmen Lorenzo (3º y 4º), desiguales de presentación. Entipados, algunos al límite de presentación, de buenas hechuras. Destacó la calidad del 1º, la categoría a menos del 3º y lo manejable del 6º al que le faltaron finales. Complicado 2º, sin entrega el 5º. Duro el 4º.
Alejandro Marcos, de sangre de toro y azabache. Pinchazo y estocada atravesada (silencio). En el cuarto, dos pinchazos, media estocada y dos descabellos. Aviso (silencio).
Héctor Gutiérrez, de azul rey y oro. Confirmó la alternativa. Estocada (vuelta al ruedo tras petición de oreja). En el quinto, estocada (saludos).
Manuel Diosleguarde, de grana y oro. Estocada (silencio). En el sexto, dos pinchazos y estocada. Aviso (silencio).
Publicado en El Mundo



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