Morante de la Puebla sufrió una aparatosa cogida la noche de este jueves durante la corrida mixta celebrada en el Coliseo Balear de Palma de Mallorca.
El percance se produjo después de entrar a matar al quinto toro de la noche, cuando el astado lo prendió y lo volteó violentamente. El diestro abandonó el ruedo visiblemente dolorido y fue trasladado de inmediato a la enfermería, quejándose especialmente de una mano, por lo que Sebastián Castella tuvo que encargarse de dar muerte al animal.
Antes del percance, Morante había dejado momentos de gran inspiración con el primero de su lote, aunque la presidencia no atendió la petición de oreja formulada por buena parte del público.
La preocupación se centra ahora en su estado físico, ya que el torero tiene anunciadas cuatro actuaciones en la Plaza Real de El Puerto de Santa María a partir de este fin de semana. Se espera la emisión del parte médico oficial para conocer el alcance exacto de las lesiones y si podrá cumplir con esos compromisos.



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