El Faraón de Camas, de 92 años, afronta un nuevo episodio de salud en el Hospital Universitario Virgen Macarena, donde ya había sido atendido el pasado mes de abril por un cuadro respiratorio similar.
Sevilla.— La preocupación vuelve a instalarse en el mundo del toro por el estado de salud de Curro Romero, uno de los grandes mitos vivientes de la tauromaquia española, quien ha sido ingresado nuevamente en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla tras sufrir un empeoramiento provocado por una neumonía.
El maestro sevillano, de 92 años, atraviesa así un nuevo bache médico después de que el pasado mes de abril tuviera que ser atendido en el mismo centro hospitalario por un cuadro respiratorio de características similares.
La salud del Faraón de Camas se ha visto resentida durante los últimos meses debido a complicaciones asociadas a su avanzada edad. Durante 2025, el maestro encadenó varios ingresos hospitalarios, inicialmente por una infección de orina y posteriormente por una patología pulmonar severa que apareció después de que diera positivo por coronavirus.
A sus 92 años, Curro Romero permanece como una de las figuras más emblemáticas de la historia del toreo. Su nombre está profundamente ligado a Sevilla y, de manera especial, a la Real Maestranza, escenario fundamental de una trayectoria marcada por tardes de enorme inspiración y por una personalidad artística que trascendió los límites de la propia tauromaquia.
El Faraón no solamente construyó una carrera de enorme trascendencia dentro de los ruedos. Con el paso de los años se convirtió también en un referente cultural de Andalucía y en uno de los personajes más reconocibles de la historia reciente de Sevilla.
Su trayectoria ha sido reconocida con algunas de las principales distinciones institucionales, entre ellas la Medalla de Andalucía, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el nombramiento como Hijo Predilecto de Andalucía.
Una leyenda que permanece
Hablar de Curro Romero es hablar de una manera singular de entender el toreo. Su figura pertenece ya a esa reducida galería de personajes cuya importancia supera los resultados de una estadística o el número de tardes de triunfo.
Curro forma parte de la memoria sentimental de varias generaciones de aficionados. Su nombre quedó unido para siempre a Sevilla, a la Maestranza y a una concepción del toreo basada en la personalidad, el sentimiento y la búsqueda de momentos de inspiración capaces de transformar una tarde.
Hoy, el mundo taurino vuelve a mirar hacia Sevilla con preocupación y con el deseo de una pronta recuperación para el maestro.
De SOL y SOMBRA
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