Goyesca de Ronda: del espíritu de Antonio Ordóñez a la estrella de Morante.

La LXVII Corrida Goyesca en Ronda, dedicada a Antonio Ordóñez, reúne a Morante, Diego Ventura, José María Manzanares y Juan Ortega tras dos años de obras. La Feria de Pedro Romero incluye la XLII Corrida de Rejones y novillada.

Por Álvaro Rodríguez del Moral.

La Maestranza de piedra vuelve a abrir sus puertas este sábado después de dos años de obras para rehabilitar sus bicentenarias arcadas neoclásicas De Antonio Ordóñez a Morante: algunas historias goyescas Ronda recupera su tradicional Corrida Goyesca (con Morante)Z

La cita es este primer sábado de septiembre. La plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda volverá a abrir sus puertas tras dos largos años de obras de rehabilitación estructural para acoger la LXVII Corrida Goyesca, dedicada a Antonio Ordóñez en el LXV aniversario de su alternativa. La estrella indiscutible de Morante campea en la cabecera de un cartel compartido con el rejoneador Diego Ventura y los diestros José María Manzanares y Juan Ortega. Oficiarán el capítulo central de la Feria de Pedro Romero que completan la novillada promocional de este mismo viernes y la tradicional Corrida Rondeña de rejones, que alcanza su XLII edición en la función matinal del sábado, organizada en homenaje a Álvaro Domecq Romero.

Pero es la Goyesca, con su poderoso ambiente, en el escenario de la bicentenaria plaza de piedra, el centro fundamental de una fiesta que ha encontrado en la figura de Morante la reencarnación del torero goyesco por antonomasia. El poder de convocatoria del genio cigarrero ya logró agotar las entradas disponibles a las pocas horas de ponerse a la venta el pasado mes de abril. Cinco meses después no queda una mesa libre en la ciudad del Tajo del Guadalevín y la oferta hotelera está a punto de rebosar el vaso, con las tarifas disparadas.

Morante, precisamente, había convertido esta peregrinación rondeña en uno de los motores de su reaparición tras la sorpresiva retirada del pasado 12 de octubre en Las Ventas, antes de que los acontecimientos se desbordaran convirtiendo en un glorioso suma y sigue lo que se preparaba como una vuelta testimonial. Sea como sea, el aura del genio cigarrero -con Paco Ojeda son los únicos que han estoqueado seis toros en solitario en la Goyesca- ya es inseparable del núcleo de este festejo que debe su impronta y su alma más cierta a la dedicación de Antonio Ordóñez, verdadero forjador de de un hilo argumental heredado por su nieto Francisco, que desborda ampliamente el propio mundo taurino para convertise en un acontecimiento social y cultural de referencia.

Un poco de historia

La primera Goyesca se celebró en 1954 como corrida concurso de ganaderías en conmemoración del segundo centenario del nacimiento de Pedro Romero. Entonces no se pretendía ninguna permanencia. Hubo que esperar a 1957, con Antonio Ordóñez anunciado en el cartel, para que la corrida alcanzara vocación de continuidad bajo la batuta del maestro. Ordóñez, con distanciamientos y ausencias puntuales, llegaría a vestirse de majo en 18 ocasiones convirtiendo la cita rondeña en una peregrinación de sus fieles hasta en los años que colgó el traje de luces. Su última Goyesca -no podía saberlo entonces- fue la de 1980, mano a mano con su yerno Paquirri, dejando para la posteridad la fotografía de ambos de la mano de dos niños llamados Francisco y Cayetano.

Al año siguiente también tenía pensado actuar pero las secuelas de la dura lesión sufrida en los entrenamientos de su malograda reaparición impediría su comparecencia, haciéndose sustituir por Manuel Benítez El Cordobés. El evento se resintió de la ausencia del maestro pero Ordóñez se había consagrado para mantener el espíritu de un festejo que volvería definitivamente por sus fueros en 1987 en coindencia de la gloriosa encerrona en solitario de Paco Ojeda.

La Goyesca, de alguna manera, seguía siendo lo que era bajo la batuta de Antonio Ordóñez por más que ya no pudiera pisar el ruedo. El maestro se mantuvo al frente hasta 1998, el año de su muerte. Su nieto Francisco, que había toreado su primera Goyesca en 1995, mantuvo ese legado desde entonces otorgándole su propia impronta personal y social.

Los vínculos de la dinastía se reforzaron. Su hermano Cayetano tomó la alternativa en 2006 de manos del propio Francisco que iba a escoger la Goyesca de 2017 para oficiar su despedida de los ruedos en una corrida coral. Cuatro años antes se había producido la reconciliación personal y taurina con Morante, superado el malestar por las críticas del diestro cigarrero a la concesión de la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes al nieto mayor del genio rondeño. El resultado fue la organización de aquella recordada actuación en solitario del 7 de septiembre de 2013 que consagró al genio de La Puebla como emblema de la Goyesca. Este sábado vuelve a Ronda.

FERIA DE PEDRO ROMERO 2026

Viernes, 4 de septiembre. Novillada sin picadores. Jaime de Pedro, Armando Rojo y Héctor Nieto (Aguadulce)

Sábado, 5 de septiembre (matinal). XLII Corrida de Rejones en homenaje a Álvaro Domecq. Toros de David Ribeiro Telles para Rui Fernandes, Diego Ventura, Joao Ribeiro Telles, Lea Vicens, Sebastián Fernández y Duarte Fernándes.

Sábado, 5 de septiembre (vespertina). LXVII Corrida Goyesca. Un toro para rejones de David Ribeiro Telles y seis de Garcigrande en lidia ordinaria para Diego Ventura, Morante de la Puebla, José María Manzanares y Juan Ortega.

Publicado en El Diario de Sevilla


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