El extremeño regresa a la Maestranza el sábado 26 de septiembre para medirse a los toros de Jandilla junto a Roca Rey y Pablo Aguado: «Llego en un momento muy bonito y con una ilusión tremenda»
Por José Manuel Peña.
Emilio de Justo afronta el tramo final de una temporada en la que ha vuelto a reivindicar su nombre en las grandes ferias. Tras sus importantes actuaciones durante los meses de agosto y septiembre, el torero extremeño regresa a la Real Maestranza con la ambición intacta y un sueño que ya ha acariciado en más de una ocasión: cruzar la Puerta del Príncipe. El sábado 26 de septiembre hará el paseíllo ante los toros de Jandilla, en un cartel de ‘no hay billetes’ junto a Roca Rey y Pablo Aguado.
—Maestro, ¿cómo está viviendo este intenso final de temporada?
—Muy contento. Está siendo una temporada muy bonita e importante, con tardes muy buenas, especialmente durante los meses de agosto y septiembre. Ferias como Málaga, Valladolid o Salamanca han dejado actuaciones muy redondas. Me estoy encontrando muy a gusto y, sobre todo, estoy teniendo muy buenas sensaciones.
—Y con la vista puesta ya en Sevilla. ¿Cómo llega a la Feria de San Miguel?
—Con muchísima ilusión. La Maestranza es una plaza especial para todos los toreros y con la que todos soñamos. Sevilla siempre me ha tratado con muchísimo respeto y admiración. Cada vez que uno pisa ese ruedo siente la responsabilidad y la exigencia que supone una plaza con tanta historia. Precisamente porque siempre me he sentido respetado allí, afronto esta tarde con una motivación enorme.
—Sevilla ha podido verle frente a ganaderías y encastes diferentes. Este año estuvo anunciado con El Parralejo y ahora regresa con Jandilla, un toro que puede permitirle mostrar otra dimensión de su toreo.
—Sí. He toreado varias tardes en Sevilla y frente a encastes diferentes. He matado corridas de Garcigrande, Victorino Martín y La Quinta. Este año lidié la de El Parralejo en la Feria de Abril, aunque el lote no me ayudó demasiado, y ahora regreso con Jandilla, una ganadería que atraviesa un momento extraordinario. Tengo mucha ilusión porque espero poder expresarme y que Sevilla me vea torear como realmente siento.
—Además, en un cartel con Roca Rey y Pablo Aguado que agotó las entradas con varios meses de antelación.
—Es un cartel muy redondo y atractivo para los aficionados. Si los toros ayudan, puede ser una tarde de una enorme trascendencia. Somos tres toreros con conceptos y maneras diferentes de entender el toreo, y eso también es muy bonito para la afición sevillana. Sevilla sabe valorar y entrar en la tauromaquia de toreros muy distintos.
—Usted ha acariciado en varias ocasiones la Puerta del Príncipe. ¿La tiene entre ceja y ceja?
—Es cierto que la he tenido muy cerca un par de veces. Una de ellas fue con una corrida de Victorino Martín, en una Feria de San Miguel celebrada durante aquellos años condicionados por la pandemia. En otra ocasión también corté dos orejas a un toro y después no tuve demasiada suerte con el último. Pero no quiero obsesionarme. Sé que no es fácil y que todo tiene que venir muy rodado. Hay que llegar con ilusión, motivación y seguridad, pero también liberado de una responsabilidad excesiva. Mi intención es expresar lo que siento y, después, lo que tenga que ocurrir, ocurrirá.
—Aunque sería el broche perfecto para una gran temporada y el reconocimiento a toda una carrera.
—Imagínese lo que significaría. Es algo que todos los toreros deseamos y con lo que soñamos. Sabemos que es una cosa muy seria y nada sencilla, pero también que, si se presenta la oportunidad, hay que aprovecharla.
—¿Qué significa Sevilla para Emilio de Justo?
—Es una plaza muy especial. Madrid, por supuesto, ha sido fundamental y me lo ha dado todo, pero hay plazas que marcan especialmente a un torero y la Maestranza es una de ellas. Su marco, su historia y su manera de ver y sentir el toreo hacen vibrar a cualquiera. Si a un torero le preguntan dónde le gustaría cuajar una faena soñada, inevitablemente piensa en Sevilla.
—Después de Sevilla llegará otro compromiso de enorme responsabilidad en Madrid.
—Madrid ha sido un pilar importantísimo en mi carrera. Entre Sevilla y Madrid la responsabilidad es grandísima, pero también lo son la ilusión y la motivación. Llego en un buen momento, preparado y muy metido en mi profesión y en la temporada. Ojalá las cosas puedan darse.
—¿Cómo se encuentra en el plano personal junto a su apoderado, Alberto García, y todo el equipo?
—Llevamos bastantes años juntos y siempre nos hemos complementado bien. Hemos encontrado el apoyo del otro cuando ha sido necesario. Alberto fue muy importante cuando comencé a abrirme camino en España y Francia y me dio la oportunidad de entrar en las primeras plazas. Desde entonces hemos creado una unión muy bonita y una amistad especial. La relación personal también es fundamental porque el toreo desgasta muchísimo en el plano emocional. Temporada tras temporada aparecen la exigencia y la presión, pero siempre hemos sabido complementarnos.
—¿Llega Emilio de Justo a San Miguel en su mejor momento de la temporada?
—Llego en un momento muy bonito. No me gusta decir si estoy mejor o peor porque son los aficionados quienes tienen que verlo y decidirlo. Lo importante es que me encuentro bien y con muchísima ilusión.
—En una plaza como Sevilla, ¿prefiere cortar dos orejas o dejar diez naturales que permanezcan durante años en la memoria?
—Si pueden ser las dos cosas, mucho mejor. Uno sueña con pegar esos diez o quince naturales y hacer sentir a la gente, pero, si además vienen acompañados de un triunfo rotundo, la tarde queda completamente redondeada. Creo que una cosa va unida a la otra: cuando se hacen las cosas bien, el triunfo termina llegando por sí solo.
—Quisiera preguntarle también por Morante de la Puebla. ¿Cómo está viviendo el momento del maestro?
—Creo que no existen palabras para expresar lo que significa Morante para la Tauromaquia. Está en el cénit y en la plenitud de su carrera. Lo admiro desde que era un niño y comenzaba a querer ser torero. He tenido distintas fuentes de inspiración, como los maestros Joselito, Manzanares, Julio Robles o Juan Mora, y Morante ha sido otro pilar fundamental.
—¿Qué representa su tauromaquia?
—Morante le ha dado una vuelta de tuerca a su toreo y también a la Tauromaquia en general. Es un revolucionario sin salirse de los cánones; probablemente, el mayor revolucionario de la última época, pero siempre dentro del toreo clásico, de la pureza y de la Tauromaquia de toda la vida. Yo lo comparo con Camarón en el cante. Es alguien fuera de serie.
—Ha compartido con él muchas tardes.
—Para mí es un orgullo vivir esta época junto a él y haber compartido tantos carteles. También tenemos una relación personal bonita y de mucho respeto. No me considero amigo suyo, pero sí un compañero al que siempre ha tratado con mucho cariño. Creo que todos los aficionados debemos sentirnos orgullosos de poder contemplar esta etapa de su carrera.
—¿Cree que todavía le debe algo a Sevilla o que Sevilla se lo debe a usted?
—Uno siempre quiere más y busca objetivos cada vez mayores, pero no es algo que piense demasiado. He disfrutado mucho toreando en Sevilla. Si cuando empezaba a querer ser torero me hubieran dicho que iba a hacer el paseíllo tantas veces en la Maestranza y a vivir allí tardes tan bonitas, me habría conformado. Ahora, naturalmente, quiero dar un paso más y sueño con la Puerta del Príncipe. Si no soñara con ella, no tendría sentido torear en Sevilla.
—¿Ha sido justa Sevilla con Emilio de Justo esta temporada, con dos tardes y situado en fechas tan señaladas como un miércoles de Farolillos y un sábado de San Miguel?
—Estoy muy contento. El trato de la empresa ha sido espectacular. José María Garzón está haciendo un trabajo magnífico, no solamente en la Maestranza, sino también en todas las plazas que dirige. Ha demostrado durante estos años la categoría de empresario que tiene y que es un gran aficionado. No tengo palabras suficientes para agradecerle el trato recibido. Estar en Sevilla es muy importante para mí y deseo que la Feria de San Miguel cierre la temporada de la mejor manera posible.
—Por último, ¿qué le gustaría encontrarse publicado en la portada de ABC de Sevilla el domingo 27 de septiembre?
—Creo que la fotografía cruzando la Puerta del Príncipe sería el sueño. No puede haber otra imagen ni un titular mejor que ese.
Publicado en ABC Toros




Deja un comentario